ABC
Vuelve a las pistas de tenis el famoso «¡Vamos, Rafa!», entre homenaje al Nadal y como bienvenida al Jódar . Una perfecta combinación de pasado y futuro que converge en un estupendo tenista que acaba de empezar y ya levanta ilusiones. Su despegue ya es una realidad. Rafa Jódar no llama a la puerta de los grandes sino que la rompe con cuerpo, saque y determinación. En semifinales del Conde de Godó tras superar a Cameron Norrie con un soberbio encuentro de tranquilidad y toque. Con 19 años, con apenas unos meses en el circuito profesional en exclusiva, con toda la ilusión y el tenis para afrontar los retos que se le crucen por delante. El siguiente, otro jugador en plena forma, Arthur Fils (sábado 18, no antes de las 16.00 horas). No era fácil este Norrie zurdo y correoso con sus efectos, sus golpes planos, su anarquía en algunas fases del encuentro. Y empezó Jódar como en la ronda anterior ante Carmelo Ugo Carabelli , con demasiados nervios, con un 'break' abajo. Pero el madrileño se afianzó bien en la pista Rafa Nadal y comenzó a sumar entereza, buenos puntos y un juego tras otro. Del 0-1 al 3-1, y a perder de nuevo su servicio sin que eso alterara lo más mínimo su plan de juego. Todavía más enganchado al partido conforme aumentaba la exigencia Norrie y se iba apagando el sol en Barcelona. Derecha estupenda, buenas piernas, creatividad, valentía para subir a la red, buen servicio, estupenda colocación y apoyos. Y todo, con un amplio margen de mejora, para amenaza de sus rivales presentes y futuros. Sufre todo esto Norrie, que se aplica en el segundo set con más calma y efectividad en sus golpes. Pero está Jódar volcado encima de la pelota, ya en el imaginario colectivo ese puño cerquita de la cara para celebrar cualquiera de sus puntos, y el dedo para arriba para señalar que aquí está él. Y al británico se le acaban las ideas. La muñeca le tiembla por la velocidad de pelota que le llega desde el otro lado. O las piernas no le llegan a lo que le propone el madrileño, que firma una derecha paralela para sentenciar el choque. Puño en alto, mínimo, y concentración máxima. Jódar no para de crecer. «Hay que adaptarse muy bien a su juego. No he empezado muy bien, pero he conseguido imponer mi juego y es lo que me ha dado la victoria. El público es increíble, estoy sintiendo que estoy jugando un torneo ATP en casa. Supercontento de jugar en Barcelona. Ahora tiempo de fisio y relajarme, y luego en el hotel analizar lo que he hecho bien y lo que no he hecho tan bien y el partido de mañana», comentó el jugador, concentrado en su crecimiento. Uno que no para y va a un paso espectacular: dentro del top cien en enero, primer título ATP en Marrakech hace dos semanas, primeras semifinales de un ATP 500. No antes de las 16.00 horas, ante Arthur Fils . Antes, Andrey Rublev-Hamad Medjedovic, a partir de las 13.30 horas.
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