Everardo Herrera
El expresidente de la UNAFUT, Julián Solano, lanzó una serie de advertencias sobre el estado actual del fútbol costarricense, insistiendo en que cualquier reforma debe analizarse de manera integral, especialmente en lo relacionado con el desarrollo de las ligas menores. Durante una entrevista en Al Pie del Deporte, Solano señaló que temas como la cantidad de equipos en Primera División, la regla sub-21, el torneo de Copa y la presencia de jugadores extranjeros no pueden discutirse de forma aislada, sino como parte de una estructura completa que incluya sostenibilidad financiera, infraestructura y formación. Uno de los puntos más críticos fue el estado de las divisiones menores. Según explicó, el principal problema radica en que los clubes continúan viendo estas categorías como un gasto y no como una inversión a largo plazo. “Si no tenemos un jugador sub-21 capaz de disputar 90 minutos por partido, entonces debemos preguntarnos qué estamos haciendo en ligas menores”, afirmó. Solano recordó que, durante su gestión, se oficializaron las ligas menores y se implementó la regla sub-21 con un sistema de incentivos económicos para fomentar su cumplimiento. Sin embargo, aclaró que esta normativa nunca fue concebida como una imposición táctica, sino como una herramienta para obligar a los clubes a desarrollar talento joven. En ese sentido, enfatizó que eliminar la regla no resolvería el problema de fondo. “La solución no es quitar la norma, sino revisar qué está pasando en ligas menores y por qué no se están formando jugadores capaces de competir al más alto nivel”, agregó. Otro aspecto clave es la cantidad de partidos y la competencia en estas categorías. Aunque reconoció que en Costa Rica ha habido avances, indicó que aún se está lejos de los estándares internacionales, donde los jóvenes pueden disputar hasta 80 partidos al año. No obstante, advirtió que aumentar la cantidad de juegos implica mayores costos logísticos y financieros, un obstáculo importante para muchos clubes. Además, cuestionó la falta de financiamiento estructural para el desarrollo del fútbol base. Señaló que iniciativas como el patrocinio de licores o los pronósticos deportivos podrían generar recursos frescos, pero han sido limitadas por decisiones políticas y legales en el país. “La parte política ha obstaculizado el desarrollo del fútbol. Queremos exigir resultados, pero no damos las herramientas económicas necesarias”, indicó. Sobre el formato de competición, Solano también criticó la sobrecarga de partidos en el calendario nacional, que en algunos casos ha alcanzado hasta 56 fechas anuales, lo que afecta el rendimiento de los jugadores y limita la participación internacional de los clubes. En cuanto al uso de futbolistas extranjeros, cuestionó el aumento en su número sin un análisis previo. A su criterio, esto reduce las oportunidades para el talento local y afecta directamente el crecimiento de las ligas menores. Finalmente, el exdirigente hizo un llamado a realizar un congreso nacional del fútbol que reúna a especialistas en distintas áreas —técnica, financiera, infraestructura y formación— para definir el rumbo del deporte en el país. “No hay garantía de que el fútbol costarricense mejore si seguimos haciendo lo mismo. Tenemos talento, pero lo estamos desperdiciando”, concluyó. MÁS INFORMACIÓN
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