la diaria
Las normas legales de las sociedades democráticas no son, como en el relato bíblico, mandatos grabados en piedra, ajenos a la voluntad humana. Van variando. Resulta inconveniente que cambien con mucha frecuencia, pero también es malo que permanezcan inmutables si dejan de adecuarse a los criterios aceptados por la sociedad. Esto queda de manifiesto al considerar el caso de Moisés Martínez, sentenc... Continuar leyendo...
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