Vanguardia
Desde antes de que el reloj marcara la hora, la historia ya se estaba contando afuera del Estadio Francisco I. Madero. Las indicaciones eran claras: puertas abiertas a las 5:30 de la tarde para el Opening Day, pero la afición de los Saraperos de Saltillo llegó mucho antes, como si temiera perderse un solo instante del regreso de su equipo.
Go to News Site