Diario CÓRDOBA
José del Campo Raso, autor español del siglo XVIII del que no se conocen con exactitud sus fechas de nacimiento y de muerte, publicó en Madrid en 1756 la obra ‘Elogio de la nada dedicado a nadie’, un opúsculo breve y satírico que adopta la forma clásica del elogio paradójico (un género literario heredado de la Antigüedad y muy popular en el Barroco, como los elogios de la calvicie, la gota o la locura, muy al estilo de Quevedo). El autor «elogia» a la Nada de manera hiperbólica e irónica, presentándola como la entidad suprema, perfecta e inmutable. Argumenta que la Nada es superior a todo lo existente porque no sufre, no cambia, no padece defectos ni pasiones, y es el origen y fin último de las cosas. Se atreve a decir que «La Nada es el Dios de los espíritus fuertes» (o «el Dios de los espíritus valientes»). Destaca en la obra su tono provocador y nihilista aparente.
Go to News Site