ABC
La llegada del tranvibús desde la estación de Santa Justa hasta la Plaza del Duque supondrá una auténtica revolución de la movilidad en las calles del Casco Antiguo. El BTR conectará a partir del mes de septiembre uno de los principales nodos de transporte de la capital hispalense con el corazón del Centro, permitiendo a los sevillanos acceder hasta la zona más comercial de la ciudad sin usar el vehículo privado. Un medio gestionado por Tussam que atravesará el eje norte-sur por un carril reservado a través de Puñonrostro, Escuelas Pías, Ponce de León, Juan de Mesa, Almirante Apodaca, San Pedro, Imagen, Laraña, Martín Villa y Campana. Un trazado al completo que será peatonal a partir del último trimestre de este año y que se controlará con las cámaras instaladas por el PSOE para el malogrado Plan Centro. Fue a mediados de septiembre de 2025 cuando el Ayuntamiento comenzó la segunda fase de estas obras, que se prolongarán aproximadamente durante un año. Unos trabajos adjudicados por Movilidad a la empresa Eiffage con un presupuesto superior a los ocho millones de euros, de los que una gran parte provienen de fondos europeos. Lo cierto es que es un proyecto que fue ideado por el gobierno del PSOE y que dejó apalabrado Juan Espadas con la aprobación del Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS). Eso sí, los socialistas solo solicitaron la ayuda para la primera fase desde Sevilla Este, pues incomprensiblemente optaron por dividir la propuesta en dos etapas. Un modelo de transporte que se vio obligado a asumir José Luis Sanz para no dejarlo a medias, a pesar de que dejó muy claro que no era de su agrado. La realidad es que la obtención de esta subvención europea que sostiene el la obra lleva aparejada unas condiciones de obligado cumplimiento por el Ayuntamiento de Sevilla, que en caso de no ejecutarse obligarían a devolver las ayudas que en su día solicitó el PSOE. Entre ellas está la apuesta por la movilidad sostenible y la reducción de emisiones contaminantes, es decir, la restricción del vehículo privado en favor de otros modelos de transporte más respetuosos con el medio ambiente. Una letra pequeña que fuerza al Consistorio a la peatonalización del eje entre la Puerta Osario y la Plaza del Duque para no perder el dinero. De hecho, se acaba de adjudicar el contrato de asistencia técnica para el proyecto de reurbanización, implantación de la plataforma única y peatonalización de ese entorno a la empresa Bepefa, por un importe de 206.000 euros (IVA incluido). La restricción del tráfico privado en el Centro llegará cuando la ampliación del tranvibús sea una realidad. Si no surgen inconvenientes, esto ocurriría el próximo mes de septiembre. De este modo, y a partir de entonces, no se permitiría circular a los vehículos particulares desde Puerta Osario hasta la Plaza del Duque, ampliando así la limitación que actualmente está en vigor. Y es que desde hace años hay señales verticales al principio de la calle Juan de Mesa que advierten que está prohibido continuar hacia el interior del Casco Antiguo, aunque la mayoría de los usuarios hace casi omiso a esa indicación salvo presencia policial. Ahora, se va a mantener esa restricción pero extendiéndola también a la Plaza Ponce de León y a las calles Escuelas Pías y Jáuregui, donde se podía circular con total normalidad. Para controlar este eje peatonal, el Ayuntamiento hará uso de las cámaras que se instalaron en su día para el Plan Respira y que el gobierno de Sanz decidió no estrenar hasta que no existieran las suficientes alternativas de transporte público para la llegada de los sevillanos al Centro. En su compra, el entonces ejecutivo local del PSOE realizó una importante inversión, que incluía también el sistema operativo que las gestionaba. De hecho, están ya colocadas en sus ubicaciones correspondiente y fueron utilizadas a modo de prueba el pasado diciembre en el marco del dispositivo de tráfico por el Plan de Navidad. Por tanto, una vez que el tranvibús comience a funcionar, se activarán las cámaras y ofrecerán los datos de los coches que accedan a la zona restringida sin tener autorización para ello de cara a su sanción. Desde ahora y hasta que llegue ese momento, los técnicos de Movilidad se encuentran estudiando cómo será su implantación final, especialmente en las zonas nuevas que se incorporan a este área en el que estará limitada la circulación. Por lo tanto, queda por definir en qué zona de Ponce de León, Jáuregui o Escuelas Pías se colocarán y como se resolverá, por ejemplo, la salida de los vehículos que vengan del Muro de los Navarros. No obstante, la peatonalización de Puerta Osario al Duque afectará a los vehículos privados que no tengan autorización, pero sí se permitirá el paso del resto. Es decir, tendrán permiso los residentes, el transporte público, servicios y vehículos de emergencia y usuarios de los aparcamientos públicos. En todo caso, se fijarán itinerarios alternativos para no condenar el acceso al Centro. Lo que quiere fomentar el gobierno de Sanz es el uso del transporte público como sistema más fiable para desplazarse al Casco Antiguo. De hecho, las cifras del último balance de Tussam reflejan un incremento relevante de la demanda de usuarios. Para ello, Movilidad conservará Ponce de León como la terminal de algunas de las líneas que actualmente prestan servicio a esta zona. Otras, por contra, retrasarán su última parada a los alrededores de María Auxiliadora y José Laguillo , donde podrán hacer transbordo con el tranvibús para llegar a Campana. Actualmente, se encuentra en estudio qué líneas se modificarán y cuáles se van a conservar en sus lugares habituales, priorizando siempre la llegada al Centro de los vecinos de los barrios más alejados y que, por tanto, no tienen más alternativas para llegar hasta allí.
Go to News Site