El Plural
Tras la primera ronda de contactos entre Estados Unidos e Irán en Islamabad (Pakistán) del sábado pasado, algunos medios fijan ya este lunes como posible 'Día D' para un segundo encuentro al más alto nivel. La presumible cita, sin embargo, sigue envuelta entre la maraña de amenazas retóricas de Donald Trump, que en la madrugada del sábado lanzaba una doble advertencia a su interlocutor. El republicano se jactaba de que el eventual acuerdo bilateral incluiría la incautación del uranio enriquecido del país por parte de Washington, mientras proyectaba vías de actuación "más hostiles" en caso de que las negociaciones fracasaran. Teherán, por su parte ha rechazado las afirmaciones del inquilino de la Casa Blanca, alertando de que podrían perjudicar el proceso de paz. Desde un mitin en Arizona, Trump ha defendido que las negociaciones con el país oriental avanzan con rapidez. La retórica triunfalista del presidente estadounidense invita a pensar que gran parte de los puntos clave estarían sellados, incluyendo la partida nuclear y la reapertura del estrecho de Ormuz, aunque ha introducido alguna que otra dosis de cautela sobre el resultante final. "Nos llevamos bien. Pero ¿quién sabe? ¿Quién sabe con quién? Pero, en particular, ¿quién sabe con Irán?", ha deslizado el magnate. Más allá de trabalenguas o vacilaciones, ha reiterado que el pacto para liquidar la escalada militar del pasado 28 de febrero situaría a Washington como tutor legal del material nuclear iraní. Una afirmación que desde Teherán han negado tajantemente. "Estados Unidos se quedará con todo el polvo nuclear. ¿Saben qué es el polvo nuclear? Esa sustancia blanca en polvo creada por nuestros bombarderos B2. Íbamos a tomarlo de todos modos", declaraba el líder republicano, antes de precisar que "tomarlo de esa manera" resultaría algo "más peligroso". Ese "polvo nuclear" que cita el presidente norteamericano, si bien no es una denominación precisa y reconocida en el ámbito técnico del sector, sí se lee como una alusión directa a las reservas de uranio altamente enriquecido iraníes. Teherán lo niega Sin embargo – como casi siempre -, la contrapartida iraní ha rechazado tales interpretaciones en declaraciones ofrecidas a la cadena estadounidense CNN. Sectores vinculados al poder del país oriental sitúan a Trump en un multiverso "alternativo" y niegan que su delegación aceptara la transferencia de su uranio enriquecido al extranjero o – directamente – detener indefinidamente el enriquecimiento. La fuente citada por el mismo medio advierte además de que este tipo de manifestaciones públicas pueden impactar de manera negativa en las conversaciones diplomáticas, que a su vez se encuentran a las puertas de un segundo encuentro en Islamabad agendando – según medios especializados – para este próximo lunes. Desmentidos al margen, el inquilino de la Casa Blanca ha alardeado de que será Estados Unidos quien se haga con ese material "de una forma u otra", sin descartar que se recurra a medidas más agresivas en caso de no prosperar las conversaciones. "Si firmamos el acuerdo, entonces sí puedo darles una fecha. Iremos con Irán y lo tomaremos juntos, y...
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