El Plural
El mejor anotador de la historia de la historia del baloncesto. Una distinción que siempre estará vinculada al nombre de Óscar Schmidt Becerra (Natal, 1958). La leyenda del basket brasileño y mundial falleció este viernes a los 68 años, tras pasar más de una década de batalla contra un tumor cerebral. Pese a que no han trascendido las causas del fallecimiento, la familia de Mano Santa anunció la trágica noticia a través de un comunicado divulgado por el portal G1, destacando su "determinación, coraje y amor a la vida" que no sólo abanderó fuera de las canchas, sino también dentro de ellas. Tal es así que incluso otro mito del Olimpo baloncestístico como Kobe Bryant tenía al alero sudamericano como uno de sus ídolos infantiles. Schmidt fue internado en un hospital tras sentir un repentino malestar en su domicilio, según avanzaba el portal especializado Lance, que posteriormente confirmarían desde su asesoría de prensa. El fallecimiento del '3' brasileño ha causado un prominente impacto en el mundo del baloncesto, especialmente en su país. Y es que el alero está considerado como uno de los mejores anotadores de todos los tiempos, dado que incluso poseía el récord mundial de puntos convertidos. La Confederación Brasileña de Baloncesto lo calificó como un "símbolo eterno" en un mensaje donde expresaban su máxima gratitud por todo lo que representó "dentro y fuera del campo" Mano Santa. El hombre que dijo 'no' a la NBA Además de haber anotado más puntos que cualquier otro jugador de baloncesto en la historia (49.737), Óscar Schmidt cuenta en su currículum con cinco participaciones en los Juegos Olímpicos, entre la de Moscú 1980 y la de Atlanta 1996. Mano Santa fue crucial en la conquista del oro en los Juegos Panamericanos de Indianápolis 1987, donde Brasil derrotó a Estados Unidos en la final, además de cosechar un histórico bronce mundial en 1978 en Filipinas. Pese a competir gran parte de su carrera deportiva en Brasil, donde militó en clubes como el Palmeiras o en Flamengo, tuvo una dilatada incursión en el baloncesto europeo. Schmidt fichó en 1982 por la Juvecaserta italiana, donde perduró hasta el año 93, antes de poner rumbo a España para enfundarse la mítica casaca del Forum Valladolid desde 1993 y hasta 1995. Sin embargo, pese a los constantes cantos de sirena de la mejor competición del mundo, Mano Santa se negó a exportar su talento a la NBA. No fueron pocas las ofertas que Schmidt recibió a lo largo de su carrera deportiva, pero la normativa de la FIBA de la época, en caso de haber aceptado alguna de las tentativas de la NBA, le habría obligado a renunciar a participar con su selección. El propio alero, al contrario de lo que cabría esperar, admitió en incontables ocasiones que fue "la decisión más fácil" que tomó en su vida. "Jugar para la selección es la cosa más noble que existe. Es diferente. Es representar a un país entero y eso es mucho mejor que jugar en la...
Go to News Site