Cope Zaragoza
La llegada de la primavera y la subida de las temperaturas marcan el inicio de una tarea doméstica clave: el cambio de armario. Para abordar este proceso sin estrés y de manera eficiente, la organizadora profesional Begoña Pérez, más conocida como 'La Ordenatriz', ha compartido sus consejos 'Fin de Semana', con Cristina López Schlichting. La experta subraya la importancia de realizar esta transición de forma paulatina y consciente, evitando las prisas que pueden llevar al caos. El principal consejo de La Ordenatriz es afrontar la tarea poco a poco. La experta recomienda no dejarse llevar por los primeros rayos de sol y recordar que, como dice el refrán, "hasta el 40 de mayo no te quites el sayo". Por ello, propone "intentar hacer el cambio de armario con sentido y con sensatez". Esto implica una transición gradual, comenzando por guardar las prendas más gruesas como la lana gorda y sacar solo algunas piezas de verano que puedan combinarse con chaquetas o chales para los días más frescos. Esta metodología evita la "paliza" de hacerlo todo en un solo día, que puede generar un trauma y hacer que se posponga la tarea al año siguiente. La clave es dedicar pequeños ratos cada día, como media hora, para ir avanzando sin que el orden se convierta en una carga. "Mañana yo tengo media hora, lo hago; pasado mañana, otra media hora", sugiere Pérez como un mantra para organizarse. Uno de los momentos críticos del cambio de armario es la protección de la ropa de invierno contra las polillas, cuyos huevos eclosionan con la llegada del calor. Begoña Pérez desvela un remedio casero y natural muy eficaz: el laurel. Para prendas como las mantas de lana, recomienda cepillarlas bien con un cepillo de ropa y, a continuación, doblarlas "con 4 o 5 hojitas de laurel para evitar polilla, y ya lo guardamos". Este método, afirma, es más efectivo que productos químicos como la naftalina, ya que las polillas pueden hacerse resistentes. Los insectos se sienten atraídos por las fibras más valiosas como la seda, el cachemir, la lana o las plumas, por lo que es crucial protegerlas. Pérez advierte que los huevos y larvas no se ven a simple vista, de ahí la importancia de una buena prevención. Para una protección completa, es fundamental realizar una limpieza profunda. La Ordenatriz insiste en la necesidad de aspirar a fondo los armarios, "abrir los bolsillos, cada bolsillo, cada solapa" y sacudir las prendas en el exterior si es posible. Tras pasar el aspirador, es imprescindible tirar la bolsa inmediatamente para eliminar cualquier huevo que se haya podido recoger. La organizadora profesional recuerda que la limpieza de primavera es un concepto holístico que va más allá del armario. Lo compara con tradiciones como encalar las casas en Andalucía, una práctica que desinfecta y evita plagas. "Todo en realidad lo tendríamos que ver holísticamente, porque va de dentro a fuera y de fuera a dentro", explica. Este enfoque incluye cambiar los perfumes de la casa por fragancias más frescas y prestar atención a las plantas. En este sentido, Pérez comparte un consejo para el cuidado de las orquídeas: cuando pierden sus flores, no hay que tirarlas. Recomienda moverlas a un "hospital", un lugar con luz indirecta donde puedan recuperarse. "No hagáis eso, las orquídeas son muy fuertes y aguantan muchísimo", asegura. Finalmente, para el almacenaje de la ropa, aconseja usar bolsas de tela o guardapolvos que permitan que las prendas transpiren y las protejan del polvo.
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