Faro de Vigo
Francisco José de Goya publicó Los caprichos (1799) cuando transitaba entre el brillante artista oficial de la corte y el pintor más crítico, inquietante y visionario de la España de entonces, que acabaría plasmando Los desastres de la guerra para años después concebir sus Pinturas negras. Las supersticiones, la ignorancia, la hipocresía, los abusos del poder o la corrupción moral son temas que aborda esta serie de 80 grabados; estampas que exhiben la calidad del fuendetodino en el manejo de las técnicas del aguafuerte y la aguatinta, con toques de buril, bruñidor y punta seca. Toda una sátira visual de la sociedad española de finales del siglo XVIII que entremezcla denuncia social, imaginación y oscuridad. Algunos de esos mismos caprichos lucen ya sobre la gran fachada del Museo Goya, en Zaragoza, y lo hacen sobre caliza de la gallega Godoy Maceira.
Go to News Site