Confidencial Digital
Un todoterreno de casi 4,9 metros, 202 CV y chasis de largueros puede parecer suficiente sobre el papel. Pero cuando el asfalto desaparece y el peso del equipo supera los 2.200 kg, la teoría se queda corta y empieza el trabajo fino. Eso es justo lo que ha puesto a prueba la Policía Nacional con una flota específica en Madrid. Maniobras evasivas, frenadas al límite y tierra suelta bajo las ruedas. Hay un detalle clave en esta formación que cambia cómo se usan estos SUV en la calle.
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