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El uno por uno del Atlético-Real Sociedad: Chasco para un Julián Álvarez decisivo, pero sin título | Collector
El uno por uno del Atlético-Real Sociedad: Chasco para un Julián Álvarez decisivo, pero sin título
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El uno por uno del Atlético-Real Sociedad: Chasco para un Julián Álvarez decisivo, pero sin título

Una final decidida en la tanda de penaltis siempre tiene héroes y villanos. Así ocurrió en el desenlace de la final de la Copa del Rey entre el Atlético y la Real Sociedad, decidida por el buen hacer de un guardameta poco habitual. La gloria le esperaba en la tanda de penaltis al guardameta suplente de la Real. Detuvo los dos primeros lanzamientos a los primeros espadas del Atlético, Sorloth y Julián, y eso fue suficiente para que el equipo blanquiazul acabase levantando la Copa. El donostiarra, 24 años y salido de la cantera, recibió el premio de la final como sustituto de Remiro en la competición. No desaprovechó la oportunidad. Marrero alcanzó casi un estado de trance en la tanda. Metido dentro de la portería mientras esperaba que el lanzador se colocase. Así lo hizo con Sorloth, a quien adivinó su disparo a media altura a su lazo izquierdo. Crecido tras el inmejorable inicio, el portero 'txuri-urdin' le paró también su lanzamiento a Julián Álvarez, el mejor de los rojiblancos en la final. El guardameta reconoció que echó mano de la chuleta para adivinar los dos primeros lanzamientos. «El resto también los he intuido, pero no los he olido. Sabía que si llegaba el momento de los penaltis, confiaba mucho en mí. El equipo también creía en mí, toda la afición también. Estoy muy feliz, no me lo creo todavía». Una vez más, el capitán 'txuri urdin' estuvo colosal. No falló desde los once metros, una de sus especialidades, y volvió a marcar en una final, otra de sus especialidades. Se bregó con la zaga colchonera, ayudó él mismo en tareas defensivas hasta que el físico no le dio más. Se fue sustituido con síntomas de problemas estomacales. Lejos del nivel que le ha llevado a discutir la titularidad con Oblak. Estuvo lento al reaccionar al cabezazo de Barrene en el primer gol de la Real, y también llegó tarde al rechazo que provocó el penalti del segundo, lo que además le valió la amarilla. Mucho menos trabajo en la segunda mitad. En la prórroga reapareció con una doble intervención fantástica para resarcirse. En la tanda detuvo un lanzamiento, el de Oskarsson. Insuficiente para su equipo. Peleó sin descanso con Lookman. Sufrió, pero salió bien parado en general. En ataque se prodigó poco. Bastante tenía con lo suyo. Se jugó la roja en una entrada por detrás a Julián en la segunda mitad, pero el argentino lo esquivó. Más mediapunta que delantero en la primera mitad, lo que implicó menos remate, solo tuvo una para plantarse solo ante Marrero, pero Jon Martín estuvo más rápido. En la segunda mitad se atrevió más, muchísimo más. Primero con disparos lejanos y poco peligrosos, pero poco a poco entrando más en juego y en el área hasta que se inventó la jugada del segundo gol del Atlético. Zurdazo de crack. Tuvo otra en la prórroga, pero estrelló el balón en la cruceta. Se echó al equipo a la espalda en un momento decisivo, algo que siempre se le había exigido, pero la suerte no le recompensó con un título. Marrero le detuvo su penalti en la tanda, el segundo, y el Atlético y el argentino se quedaron con la miel en los labios. Peligro constante del portugués, que encontró un filón en la figura de Nahuel. Centró con precisión en el primer gol y provocó el penalti en el segundo. También pudo marcar con un trallazo que se estrelló en el lateral de la red. Malas elecciones en defensa. Pases sin sentido a zonas peligrosas… Mal partido del italiano, que se dejó ganar la posición con Barrene en el salto que supuso el gol a los 15 segundos. A partir de ahí, cuesta abajo. Acabó sustituido por Nico en la primera ventana de cambios. Omnipresente. Puso el centro del penalti y tuvo una ocasión clara tapada por Molina. Al final, cometió una falta peligrosa sobre Julián que casi le cuesta el partido a su equipo. Entró muy bien al partido junto con Álex Baena y consiguió abrir grietas en la sólida defensa de la Real cuando más lo necesitaba el Atlético. Dio un pase colosal a Johnny que estuvo a punto de significar el tercer gol de los suyos. Seguro y contundente. Enorme partido del central, que plantó cara a todo el que se le puso por delante, en especial a un Sorloth a quien amargó la noche. Arriesgó la roja al entorpecer a Julián cuando el argentino se iba a plantar solo delante de Marrero. Trabajo incansable para igualar la superioridad en el medio de la Real. En general le faltó llegada, aunque un buen eslalon suyo acabó en una buena ocasión de Lookman para el 2-2. En la prórroga, después de noventa y pico minutos sin descanso, aún le dio tiempo a cortar una clara llegada a la contra de Oskarsson. Sustituido con calambres.

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