ABC
Tenemos una izquierda que no nos la merecemos. Sánchez se parte de risa con los videojuegos (esa carcajada inquietante). Rufián prefiere «llenar tiktoks que bibliotecas». El Resistente desafía a los «tecnoligarcas» mientras graba gansadas en TikTok y se reúne con el sector en el Oxo Museo del videojuego. Desde un Lego Mario Kart proclama que la industria de los marcianitos es «arte y cultura». Nada extraño de quien concibe la política como una pantalla con reglas según le apetece. Echó una partida con su partido y la ganó: el PSOE es hoy una sucursal del Templo del Pueblo del predicador Jim Jones, solo comparable con la secta de Puigdemont. Entre los videojuegos sanchistas, 'España en Peugeot' y 'Pucherazo en Primarias'... Ver Más
Go to News Site