ABC
El episodio es legendario para algunos, histórico para muchos... y sobrecogedor para todos. Escribieron cronistas medievales como Lucas de Tuy que, tras conquistar Córdoba a los musulmanes en 1236, Fernando III el Santo se topó con un tesoro perdido: las campanas que, trescientos años antes, había robado de la Catedral de Santiago el caudillo andalusí más atroz. «Almanzor había ordenado que los prisioneros las transportasen hasta sus dominios y las había convertido en lámparas que lucieron en la mezquita 'para vergüenza de los cristianos'. En el siglo XIII, el monarca castellano las recuperó y ordenó que fuesen devueltas al apóstol a hombros de cautivos sarracenos». Isabel San Sebastián se sabe el episodio cual padrenuestro y lo repite de carrerilla desde... Ver Más
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