ABC
El ejecutivo madrileño Federico J. González Tejera es CEO de Radisson Hotel Group y Louvre Hoteles Group, que agrupan más de tres mil hoteles en todo el mundo en los que trabajan más de cien mil personas. Su trayectoria profesional empezó en 1988 con la norteamericana Procter&Gamble y continuó en Disneyland París antes de aterrizar en el sector hotelero, donde ha alcanzado el éxito profesional gracias al trabajo, la empatía con sus equipos humanos y a tomarse las cosas con cierto sentido del humor, según reconoce en esta entrevista. Ha vivido en Portugal, Francia, Bélgica y Suecia, entre otros países, y toda esa experiencia la ha plasmado con sentido pragmático en «Vivir y trabajar en el extranjero. Manual de supervivencia» (Planeta), un libro muy ameno que ahora se ha reeditado y actualizado. -¿Qué le parece Sevilla? -Diría que tiene un color especial. Sevilla mantiene la esencia que ha tenido siempre, esa alegría, esa esa facilidad de vida y de acogida. Yo creo que también hay una aventura a futuro, que es importante para Sevilla. Cuando tú vives fuera de España, oyes hablar de Barcelona. Cuando estaba trabajando en Suecia, Portugal o en Bruselas, hablabas de España y se mencionaba Barcelona, pero Sevilla siempre estaba. Estaban Barcelona, Marbella, Sevilla. Durante los últimos diez años, yo creo que Barcelona se ha mantenido, ha surgido Madrid y un fenómeno que es Málaga. Marbella se ha convertido en Málaga y Málaga se ha convertido en en una ciudad de las que está en la mentalidad del consumidor. Sevilla se ha mantenido, quizá no haya incrementado esa notoriedad fuera de España, pero eso es una oportunidad. Aunque hay cada vez más ciudades españolas que van surgiendo como destinos posibles, existe una oportunidad de contarle más al mundo sobre Sevilla, de qué está pasando, de qué hay nuevo. -Ahora empieza la feria... -La feria de Sevilla es un acontecimiento. Yo siempre digo a mis amigos que viven fuera de España que es algo que tienes que vivir por lo menos una vez en la vida. Yo lo viví una vez en la vida y ahora me gustaría tener el tiempo para venir también, pero no lo tengo. Algún día tendré que volver a hacerlo. -En los últimos diez años Sevilla ha duplicado su planta hotelera. Esto quiere decir que el turismo no deja de crecer. Pero aún más que su planta hotelera han crecido los apartamentos turísticos, que han provocado el descenso del número de vecinos del centro de la ciudad. Y han encarecido los alquileres. ¿Cuál es su opinión sobre este fenómeno? -El responsable de una ciudad es quien decide cuántos turistas quiere tener, quién vive en Sevilla y cuánta gente queremos atraer. O somos capaces. Y también qué tipo de eventos hay que hacer para atraerlos. Una vez que has decidio eso, el responsable municipal y de la autonomía tienen la capacidad de decidir dónde se alojan. Es su decisión. Y eso va a afectar a la vivienda que hay disponible para la gente que vive y trabaja en Sevilla. Son decisiones cuyas consecuencias tienen que asumir porque es su responsabilidad. Hace quince años, cuando empecé a trabajar en hoteles, apenas había apartamentos turísticos y recuerdo el debate donde nosotros le decíamos a los ayuntamientos que lo decidieran y que fueran consecuentes con la decisión. Tienen que ser capaces de explicarle eso al ciudadano, de cuantas habitaciones de cada edificio voy a dedicar a hotel o apartamento turístico, o a vivienda. Y eso es lo que no hacen. Y lo que hay en Sevilla y en otras zonas, en todas, es una falta de responsabilidad por no asumir las consecuencias de esas decisiones. Todas las decisiones son legítimas pero lo que ha pasado durante los últimos 15 años en España es una actuación irresponsable por una gran parte de los ayuntamientos del país y, diría también, de Europa entera. -¿Y tiene marcha atrás? -Todo tiene marcha atrás. Pero puede llevar más tiempo o menos tiempo regularlo. -¿Qué tipo de turistas necesita Sevilla? -Hay que explicarle a los a los ciudadanos por qué quieres turistas y para qué los quieres. Yo siempre digo que que sería fantástico que nuestros gestores pudieran explicarle a los ciudadanos que necesitamos turistas por los ingresos que generan y que con esos impuestos se financian hospitales y colegios. El ciudadando diría «oye, qué bien» porque si no vienen los turistas se cerraría tal hospital. Pero también hay que explicar qué vivienda hay disponible y a qué precio, y qué porcentaje vamos a dedicar a vivienda para los ciudadanos locales y cuál para los turistas. Pero al final es una decisión que ellos toman y de la que deben ser responsables. - Existe malestar en toda España, pero especialmente en ciudades turísticas como Barcelona, Sevilla o Málaga, por el encarecimiento de los alquileres por la falta de oferta o por esa distribución de la oferta inmobiliaria disponible. -Pero eso no es un mal que exista de forma autónoma sino un mal que se ha creado. Todos los ayuntamientos de España han tomado decisiones sobre el suelo o los edificios disponibles. Podrían ser hoteles o edificios de apartamentos turísticos, o edificios para pisos. Si un ayuntamiento fuera una empresa privada y se la juzgara por sus resultados, por ejemplo, en base al precio de la vivienda, y se echara a los alcaldes en una situación como la actual, le aseguro que se conseguirían mejores resultados. -¿Se podría aprovechar el suelo disponible de una forma más eficiente para evitar esa carestía de la vivienda? -Hay muchas normas absurdas tanto de ayuntamientos como de autonomías. Por ejemplo, que un piso no pueda tener menos de x metros, o no poder convertir un piso de 150 metros en dos de 75. Cuando era pequeño, vivía en un edificio de Madrid que constaba de 12 pisos con una media de seis personas por cada piso. En ese mismo edificio de Madrid, hoy no viven setenta y dos personas como en los años 70 sino veinticuatro personas. Allí no se ha construido más. Se ha creado un espacio donde se vive muy bien pero quizá no es necesario tanto equipamiento. Quizá en esa manzana debían construirse más pisos. También debería revisarse la altura de los bloques porque cada uno tiene una diferente. -¿Cree que Sevilla tiene capacidad para albergar más hoteles o estamos ya cerca de la saturación? -El Ayuntamiento y la comunidad autónoma tiene que decir qué quiere tener. Y una vez que diga qué quiere tener, entonces tiene que evaluar si ya tiene la planta hotelera que necesita o tiene que abrir más. -Como primer ejecutivo de Radisson, ¿cree que podría albergar algún hotel más de su cadena, aparte de éste donde nos encontramos, en la plaza de la Magdalena? -Sí, nosotros estamos muy contentos con el Radisson Collection que tenemos pero creo que en Sevilla hay espacio para un Radisson normal que no sea de lujo. Hay espacio y no descartamos abrir algo más en el futuro. -¿Sevilla tiene servicios o infraestructuras para captar a más turistas 'premium' o de lujo? -La evolución de Sevilla ha sido muy buena en los últimos nueve o diez años. Se ha cambiado mucho desde entonces y se ha cambiado para mejor. Y la demanda en general también ha ido a mejor en España. Y hay que tener en cuenta que hay vasos comunicantes que son positivos. Madrid, por ejemplo, ha mejorado mucho el segmento de lujo (Barcelona ya lo tenía) y eso tiene un efecto multiplicador. Muchos de los visitantes, por ejemplo norteamericanos o chinos o asiáticos, igual antes hacían Barcelona lujo y luego llegaban a Madrid. Los clientes cinco estrellas van a Barcelona, van a Madrid y ahora también van a Sevilla. Todo esto promociona en ese sector el destino España en general.
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