El Plural
De camino a encontrarme con Sebastián Gallego me viene a la mente la última vez que lo vi: la noche que ganó el Premio Ondas por 'La Vida y Tal' (Podimo), el podcast que durante cinco temporadas presentó junto a Ana Milán hasta que se les acabó la amistad. Ahora, tres años después de ese Ondas, Sebas continúa en este negocio y está a punto de estrenar su monólogo 'Operación Viejoven', algo que vive con emoción y también con muchos nervios. Cuando llego al Aloft Madrid Gran Vía Sebas ya está allí esperándome. Lo veo en uno de los coloridos sofás del hall del hotel y está perfectamente arreglado con su traje y su pañuelo al cuello. Tengo muchas ganas de hablar con él, vamos al lío. Pregunta: Si alguien no sabe quién es Sebas Gallego, ¿Cómo te definirías? Respuesta: Me encanta la definición jornalero del entretenimiento. Entonces yo voy donde una productora o una marca me llamen. Puedo ser o prescriptor de la marca o te presento el evento de la marca o te presento un formato de entretenimiento, un poco lo que surja dentro de que lo que creo que a mí se me da bien que es comunicar. P: Cuando yo te conocí eras representante. ¿Cómo es pasar de estar al lado del artista o detrás del artista a ser el artista? R: Ese paso me costó muchísimo porque estuve tres años y medio compaginando ser Magüi con ser Lídia San José, por así decirlo. De nueve a seis y media estaba en la agencia. Llenaba el teatro de 2000 personas un domingo a las 22:00 de la noche y el día siguiente a las 09:00 estaba en la ofi. Entonces en julio, cuando me llega a mí la oferta de lo de 'El loco amor', que era un formato diario para Mediaset Infinity, ahí le dije a mi jefa "Churri, yo no puedo ya más". Llevaba ya una racha que yo decía "me va a dar algo", me sentía nacido para la ansiedad, como Bibiana Fernández siempre dice. Y eso fue lo que me hizo a mí dar el paso. Es verdad que me encantaría hacer muchas más cosas, que yo todos los programas que se estrenan, digo, "es que yo me veo aquí" (se ríe). Entonces hay que luchar porque ahora estoy como en un momento en el que necesito ese empujón de visibilidad, pero a la vez la gente solo confía en la gente de siempre o en el típico nuevo talento. Yestoy luchando por mi sueño, que es dedicarme a la comunicación a un largo plazo. P: ¿Compatibilizando tanto tiempo un trabajo a jornada completa y todo lo demás cómo no te volviste loco? R: Pues madrugando mucho, pero creo que eso me hizo no volverme gilipollas. Y lo agradecí mucho. Además, sigo teniendo a mi gente de toda la vida cerca y les dije a cuatro personas "si me vuelvo gilipollas a una mínima contestación, un mínimo gesto o lo que sea...
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