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Adannis Pérez, interiorista: "Si tienes que levantar la cabeza para ver un cuadro, está mal puesto" | Collector
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Adannis Pérez, interiorista: "Si tienes que levantar la cabeza para ver un cuadro, está mal puesto"

El salón es, para muchos, el corazón de la casa, pero un mal diseño puede convertirlo en un espacio incómodo y poco funcional. La interiorista Adannis Pérez, a través de su cuenta de Instagram @adannisdsign, ha desvelado algunos de los errores más comunes que se cometen al decorar, inspirados a menudo por ideas de Pinterest que no se adaptan a la vida real. Entre ellos, destaca el 'caos visual' de los cables, la 'simetría aburrida' o el 'arte flotante'. Uno de los fallos más repetidos es el que Adannis denomina como 'arte flotante'. La experta es tajante al respecto: "Si tienes que levantar la cabeza para ver un cuadro, está mal puesto". La regla de oro es que el centro de la obra debe estar siempre a la altura de los ojos, lo que se traduce en, aproximadamente, 1,5 metros desde el suelo. Colgar el arte a una altura incorrecta es uno de esos detalles que, sin saberlo, le restan elegancia a la estancia. La funcionalidad y la circulación son cruciales. Adannis afirma que "debes dejar entre el sofá y la mesa al menos 45 centímetros para circular cómodamente". Otros expertos, como la periodista especializada en diseño Laura Arranz, elevan esta recomendación a unos 80 centímetros de paso para moverse con total libertad. En esta línea, la arquitecta Raquel Chamorro es tajante y aconseja que los muebles sean "pequeños, los justos y necesarios", evitando piezas demasiado grandes que bloqueen el paso. La distribución del mobiliario es otro factor decisivo. La regla general que apunta Arranz es utilizar las paredes para apoyar los muebles más voluminosos, como sofás o estanterías, y mantener el espacio central libre. "Al entrar en un salón tiene que haber sensación de amplitud", subraya la periodista. Para ello, se pueden usar soluciones versátiles como pufs tapizados que sirvan de asiento y ofrezcan almacenaje. El color es un aliado fundamental para agrandar la vivienda visualmente. Varias expertas coinciden en el 'efecto antiescala', que consiste en pintar paredes, rodapiés y puertas de un mismo color para unificar el espacio y generar una percepción de mayor amplitud. La interiorista Raquel Chamorro coincide en la importancia de unificar el tono para evitar el temido 'efecto parchís', que define como "terrible porque al final hace la casa todavía más pequeña". Sin embargo, Chamorro desaconseja el blanco puro por la sensación de espacio "frío" o "inacabado". En su lugar, propone alternativas como "un blanco roto, un visón muy clarito, un gris clarito". Además, insiste en que "el techo es el gran olvidado" y debe pintarse del mismo color que las paredes para que el espacio parezca "mucho más grande". Como matiz, si la estancia tiene poca luz natural, sugiere rebajar el tono del techo un 20% con blanco. La iluminación juega un papel protagonista. De hecho, para la interiorista Raquel Chamorro, su importancia es tal que afirma de manera contundente que "la iluminación es el 40% de la decoración". Un buen diseño de luces, que combine la luz natural con la artificial, es clave. En este sentido, la arquitecta Laura Gärna añade que "es muy importante que la luz en casa sea la misma que la luz solar; más blanca y por la tarde y noche más cálida". Otro fallo habitual es saturar las paredes y estantes, lo que genera desorden visual. Adannis Pérez advierte sobre el 'caos visual' que producen, por ejemplo, los cables del televisor a la vista. Su consejo es dejar al menos el 30% del espacio vacío y usar piezas más grandes como foco de atención. Esta idea se alinea con la 'regla de los tres tercios' que propone Arranz: si al juntar mentalmente todos los muebles, estos ocupan más de un tercio del espacio, es probable que sobren elementos. Finalmente, Adannis alerta sobre la 'simetría aburrida', recomendando romper la monotonía de poner todo en pares con objetos de diferentes alturas para crear ritmo y calidez. La atención al detalle se extiende a otras áreas, como la cocina, donde el experto José Ramón García señala que la altura ideal de un taburete es de 65 a 70 cm para encimeras estándar. Por su parte, la interiorista Gigi Zulueta recuerda la importancia de la entrada: "Si combinas madera, metal y espejos, se aporta profundidad aunque el espacio sea pequeño".

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