COPE
La Universidad de Oviedo celebra una semana internacional para analizar el impacto social y legal de la inteligencia artificial, una tecnología que ya toma decisiones importantes sobre nosotros sin que seamos conscientes. Miguel Presno Linera, Catedrático de Derecho Constitucional en la Universidad de Oviedo , ha contado en COPE Oviedo que la IA "no es algo del futuro, esto ya está aquí", con una presencia consolidada en entornos como el laboral o el educativo. Los propios estudiantes, según el experto, reconocen "sin ningún tipo de pudor" que la utilizan para preparar sus tareas. Este fenómeno se extiende a todos los ámbitos, desde los colegios al mundo de la información, donde "muchos trabajos, parte de ellos se hace con inteligencia artificial". Uno de los principales problemas es el "sesgo de automatización", la tendencia a creer que "si algo lo hace la máquina, está bien hecho", dándole una credibilidad que no siempre merece. Presno Linera advierte que "las máquinas efectivamente también se equivocan", lo que plantea un dilema sobre la responsabilidad en casos como un diagnóstico médico erróneo. La respuesta que ha dado el reglamento de inteligencia artificial de la Unión Europea es que se debe investigar el origen del fallo. La responsabilidad puede recaer en el diseñador, el desarrollador o incluso en el usuario si utilizó mal la herramienta. "En teoría siempre tiene que haber alguien que responda por el error", aclara. A pesar de los esfuerzos regulatorios, la ley parece no seguir el ritmo de la tecnología. "Generalmente, la ley siempre va por detrás, y yo creo que en este caso va bastante por detrás", opina Presno Linera. Considera que "la inteligencia artificial es una liebre que va muy por delante de la tortuga jurídica". Además, critica que el reglamento europeo parece más enfocado en "favorecer la comercialización" que en "proteger nuestros derechos", por lo que algunos estados como Italia ya están desarrollando sus propias leyes. En el ámbito laboral, la IA ya es una realidad en la selección de personal. Se estima que "casi más del 70% de los currículos no los ve una persona", sino que son filtrados por una máquina. Aunque en teoría un despido no podría justificarse únicamente con la decisión de un algoritmo por ser un sistema de "alto riesgo" que necesita supervisión humana, existe un peligro. El riesgo, según el experto, es que esa supervisión humana se convierta en una "mera certificación" por el sesgo de automatización. Es decir, que el responsable humano simplemente acepte la decisión del sistema sin cuestionarla: "Me lo ha dicho la máquina и yo ya lo doy por bueno", ejemplifica. Para Presno Linera, uno de los mayores riesgos actuales es la cesión de nuestros datos. Estos sistemas se alimentan de ellos y, a menudo, "no somos conscientes" de que ceder una foto o un dato personal es algo muy importante sobre lo que "perdemos el control" una vez entregado. Por todo ello, el experto concluye que es fundamental una "mucha alfabetización digital" tanto en colegios como para los adultos. Ser conscientes de las ventajas, pero también de los "bastantes riesgos" que implican estas tecnologías, es una tarea clave para los poderes públicos y los medios de comunicación.
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