Diario de Noticias
En las varias comparecencias de Nicolai Lugansky en nuestra ciudad, le hemos escuchado gran parte del universo pianístico: Bartok, Brhams, Debussy, Prokofiev, Chaikovky, y, por supuesto, Rachmaninoff, que es, desde sus comienzos, el compositor que más le han pedido. Ahora está enfrascado en Shumann, y ha grabado transcripciones para el piano de las óperas de Wagner, hechas por él mismo, muy trabajosamente y lápiz en mano, según declara en la revista Scherzo de este mes de abril. Así que ha roto las costuras del formidable repertorio pianístico, para volver a experimentar lo que es escribir sobre un pentagrama, no lo hacía desde hace treinta años. ¡Qué interesante será escuchar toda la inabarcable sonoridad wagneriana, en “solo” dos manos, y el pedal, claro! Lugansky acaba de venir de Seúl, así que, también, abarca, físicamente, el mundo entero.
Go to News Site