La Opinión de Murcia
Apenas cabía un alfiler durante la tarde de ayer en las inmediaciones del antiguo convento de La Merced. Y es que, el que fuera uno de los edificios religiosos más importantes de la ciudad –actual sede de distintos servicios municipales– se convertía en un palacio árabe para ser testigo de las aventuras de Aladín de la mano de la sección juvenil de la agrupación Coros y Danzas 'Virgen de las Huertas'.
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