La Jornada
Desde hace varios años, las centrales de autobuses han sido un foco rojo para los migrantes por los operativos del Instituto Nacional de Migración (INM) dentro y fuera de las terminales; la restricción que impuso dicho órgano a las empresas para la venta de boletos a esta población –lo que ya fue declarado inconstitucional–, y el acecho de grupos criminales que buscan extorsionarlos o secuestrarlos, señaló el Instituto para las Mujeres en la Migración (Imumi).
Go to News Site