Agencia Andina
Rehacer la vida tras pasar por prisión es uno de los principales retos para una persona que recupera la libertad, en medio, además, del estigma y la desconfianza de los demás. Sin embargo, la resocialización sí es posible. Así lo demuestran Adelia y Alejandra, dos exinternas que hoy reconstruyen su futuro en los rubros de textilería y joyería, gracias al programa Cárceles Productivas del Instituto Nacional Penitenciario del Perú (INPE).
Go to News Site