COPE
La crisis de acceso a la vivienda en Valencia y su área metropolitana no solo persiste, sino que se agrava. Así lo ha advertido Fernando Cos-Gayón, director de la Cátedra Observatorio de la Vivienda de la Universidad Politécnica de Valencia, en el programa 'Mediodía de COPE Más Valencia' con Carles Villeta. Según el último informe de la cátedra, la presión por la falta de oferta se ha disparado más allá de la capital, extendiendo el problema a todo el cinturón metropolitano y evidenciando que, si no se toman medidas, la situación empeorará. El análisis de Cos-Gayón revela que el problema ya no es solo de precios "absolutamente disparatados" en la ciudad, sino que el encarecimiento ha saltado a los municipios colindantes, donde ya se ven viviendas que superan los 4.000 euros por metro cuadrado, como Godella o Burjassot. Esto supone que una vivienda de 100 metros construidos alcanza los 400.000 euros, una cifra que el experto califica de "disparate" y "una locura", inaccesible para la gran mayoría de la demanda, especialmente para los jóvenes que ven imposible su emancipación. Ante esta situación, Fernando Cos-Gayón López insiste en que la única posibilidad es actuar sobre el suelo disponible en el área metropolitana, pero no para seguir construyendo viviendas de lujo, sino para "replantear la tipología" de las construcciones. El experto critica que el mercado actual se centra en viviendas que son como "Lamborghinis", cuando el problema real es la falta de producción de vivienda asequible. "No tenemos vivienda protegida en producción suficiente para que una pareja joven pueda iniciar su vida y emanciparse", ha sentenciado. La propuesta de la cátedra pasa por recuperar fórmulas que funcionaron en el pasado, como las de los años 60 y 70, pero aprendiendo de los errores para "no crear guetos", ha matizado Cos-Gayón. Sugiere impulsar viviendas asequibles que no sean exclusivamente en régimen de alquiler, permitiendo a sus ocupantes, gente de clase media y trabajadora, permanecer en ellas "durante 6, 7, 8 años y luego saltar a otra", lo que a su vez actuaría como un elemento "regulador del precio" en el mercado libre. El director de la cátedra ha señalado que uno de los grandes frenos es que a los promotores privados no les salen las cuentas para construir vivienda protegida. Según sus datos, el coste de construcción se sitúa en unos 1.400 euros el metro cuadrado, pero al sumar honorarios, tasas y coste del suelo, la cifra escala hasta los 2.800 euros. En cambio, el precio máximo fijado para el módulo de vivienda protegida equivale a unos 1.850 euros por metro cuadrado construido, lo que implica que "no hay margen" y la promoción arrojaría pérdidas. A esta inviabilidad económica se suma, según Cos-Gayón, "la gran incertidumbre" actual y una normativa urbanística que considera anacrónica. "Tenemos una normativa que está fantástico para cuando todos éramos ricos", ha afirmado, refiriéndose a exigencias como cuartos de basuras, de bicicletas o varias plazas de garaje, que encarecen el producto final y no se adaptan a la "auténtica bomba demográfica" que vive Valencia, con un crecimiento de 20.000 habitantes al año. Fernando Cos-Gayón López ha lamentado la falta de acción política coordinada. Asegura que, aunque los informes llegan a las administraciones, el problema es la falta de un plan a largo plazo. "Se tienen que coordinar entre las 3 administraciones del estado" para desarrollar un "plan a 20 años", un tipo de pacto de estado sobre vivienda que en España "se ha olvidado", ha explicado. Finalmente, el experto ha lanzado una seria advertencia sobre las consecuencias de la inacción. La imposibilidad de pagar 600 euros por una habitación o 1.700 por una vivienda está empujando a la gente a la exclusión residencial. "Los siguientes informes van a hacer más hincapié en lo que ya hemos detectado y vamos diciendo que son los asentamientos informales, es la gente que vive en la calle", ha concluido.
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