El Plural
La posición de Europa frente a la guerra en Oriente Próximo iniciada por Donald Trump y Benjamin Netanyahu en febrero viene arrastrando el mismo problema de siempre, el de la inacción ante las violaciones del derecho internacional. Ante esto, España busca soltar la pinza que sufre Bruselas por parte de sus aliados, y que le ha impedido actuar, por ejemplo, frente al genocidio de Israel en Palestina. El Gobierno español lidera la oposición a la barbarie del país hebreo, que ahora replica en el Líbano lo que ya ha hecho en la Franja de Gaza, con ataques indiscriminados contra la población civil. En total entre Israel y Estados Unidos, han asesinado a casi 6.000 personas en Irán y Líbano, una cifra que sigue aumentando a pesar del 'alto el fuego' firmado la pasada semana. La equidistancia de la Unión Europea ante la guerra se está diluyendo cada vez más, pero ahora España va a dar un paso firme, volviendo a pedir este martes que se rompa el Acuerdo de Asociación con Israel. Como ya hiciera el pasado mes de junio, el Gobierno va a pedir que se suspenda este tratado, del que Israel incumple el principio más básico, que es el respeto al derecho internacional y los derechos humanos. Pedro Sánchez confirmó este domingo que este martes se va a volver a solicitar formalmente en Bruselas, después de que la última vez no saliera adelante por la falta de unanimidad entre los 27. Sánchez lleva el 'no a la guerra' a Bruselas De esta manera, España vuelve a estar a la cabeza de la oposición firme, con actos, a las acciones ilegales de Trump y Netanyahu. Esto se enmarca en la estrategia de la internacionalización del 'no a la guerra', que el presidente del Gobierno enarbola desde el primer día de la intervención en Irán. Una postura con la que está afianzando a España en el panorama internacional como un actor relevante, con opinión y poder de movilización, como ya hiciera siendo el pionero europeo de la oposición al conflicto, a la que se suman cada vez más países, y con la que deja a la derecha española varada entre dos aguas. Sánchez aprovechó un acto de precampaña en Andalucía este domingo para dar un nuevo golpe de efecto a la gira de eventos internacionales que lleva a cabo este mes para consolidar la posición de España en el tablero, que le llevó a China la semana pasada y este mismo fin de semana ha tenido como epicentro a Barcelona, con la primera cumbre España-Brasil y el foro Global Progressive Mobilisation, eventos que el presidente ha protagonizado junto a su homólogo brasileño Lula da Silva y otros dirigentes socialistas de todo el mundo. Estos viajes y eventos han permitido al presidente reforzar la idea de que Europa debe mirar más allá del eje Washington-Tel Aviv, una idea que llevará a Bruselas este martes. En el mitin en Huelva, Sánchez pidió a los socios europeos que se sumen a la iniciativa...
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