ABC
Todavía retumban contra las paredes de mi cráneo ese «le arranco la cabeza» que pronunció la presidenta Ayuso si, por algún casual, un nefasto día a un asesor se le escapa un «cariño» cuando a ella se dirige. Una expresión de esa violenta categoría resulta óptima cuando estalla una pelea en un garito de personal amante de la bronca. Miras atravesado, sin querer, a alguien, o peor aún, toqueteas con disimulo el trasero de la novia de alguien, y el afectado salta con un tonitruante «¡te arranco la cabeza!» que causa pavor a la parroquia allí reunida mientras pimplaba sus licores incrustando el hocico contra la barra. Imagino que, los asesores de Ayuso, ahora mismo, vigilarán su lengua de aquella... Ver Más
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