Diario CÓRDOBA
La medida raza del primer toro, al que Morante cortó una oreja, y la cornada que le infirió el cuarto de la, aún así, gran y completa corrida que lidió hoy en la Maestranza la ganadería salmantina de García Jiménez contribuyeron, como un seco golpe de desencanto, a que se apagara la desatada pasión morantista que estos días invadía Sevilla.
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