ABC
Un astronauta flota plácidamente a bordo de la Estación Espacial Internacional (ISS) y decide pasarle una herramienta a un compañero. Aquí, en nuestro planeta, la tarea resulta trivial. Nuestros cerebros han evolucionado durante millones de años para calcular al milímetro la fuerza exacta con la que debemos sujetar un vaso, un martillo o un bolígrafo para evitar que caigan al suelo. Pero, ¿qué sucede cuando la gravedad desaparece de la ecuación? La respuesta, según se acaba de publicar en la revista ' JNeurosci' , es mucho más compleja de lo que cabría esperar, porque lejos de adaptarse de inmediato a la ingravidez, el cerebro humano tiene la tendencia de aferrarse a sus viejas costumbres. Una investigación liderada por el neurocientífico... Ver Más
Go to News Site