La Opinión de Murcia
Se conocía tradicionalmente con este eufemismo a las ‘malas mujeres’, a las rameras que desde Eva encarnaban la lujuria, el mal, la perdición de los hombres. La maldita manzana puede transmutarse por cualquier fruto sustituto del sexo que condujese a los adanes al pecado. Aunque la culpabilidad siempre ha recaído en las mercenarias de su cuerpo.
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