Cope Zaragoza
La Archidiócesis de Burgos recibe cerca de una cuarta parte de sus fondos a través de la declaración de la renta. En una entrevista en el programa 'Mediodía COPE en Burgos' con Dani Blánquez, la ecónoma diocesana, Mariola Rilova, ha detallado la importancia de marcar las casillas de la Iglesia y de fines sociales. Esta aportación, que no supone ningún coste adicional para el contribuyente, representa aproximadamente un 23% de los recursos que la diócesis emplea en su labor social, educativa y patrimonial. Gracias a la generosidad de los contribuyentes, la Iglesia en Burgos sostiene una amplia red de proyectos. Rilova ha explicado que estos fondos son cruciales para mantener colegios diocesanos que acogen a colectivos vulnerables, centros de orientación familiar (COF), comedores sociales gestionados por instituciones como Cáritas, y para la conservación del gran patrimonio de la diócesis. "Son aspectos muy diversos que, gracias a la generosidad de los contribuyentes que marcan la x, ayuda a que esa parte de financiación la podamos dedicar a muchos y diversos proyectos", ha señalado. Entre las realidades más urgentes, la ecónoma ha destacado la creciente necesidad de ayuda psicológica debido a la situación económica y personal de muchas familias. También ha subrayado el apoyo a la población migrante en situaciones de "extrema pobreza", ayudando en la escolarización de sus hijos y su adaptación al mercado laboral. Rilova ha recordado que, aunque la Iglesia no da a conocer estos casos "con nombres y apellidos", la labor está ahí. Durante la entrevista, se ha resuelto una de las dudas más comunes: la diferencia entre la casilla 105 (Iglesia Católica) y la casilla 106 (fines sociales). Mariola Rilova ha insistido en la importancia de marcar ambas. "Nosotros siempre decimos que el contribuyente marque las dos", ha afirmado, explicando que es un ejercicio democrático que no altera el resultado de la declaración. Además, ha recordado que entidades como Cáritas también se benefician de los fondos recaudados en la casilla de fines sociales. El reciente informe FOESSA de Cáritas en Burgos refleja un aumento de la tasa de exclusión social, una realidad que la Iglesia no ignora. Rilova ha comentado que el informe pone de manifiesto que "España vive una fractura social sin precedentes, en la que la exclusión severa ha crecido en un 52% desde el año 2007". Ante esta situación, la Iglesia se erige como un refugio material y espiritual para quien lo necesita, y la ecónoma advierte de que "si apartáramos todas las situaciones que atendemos, habría un perjuicio importante en la sociedad". De cara al futuro, la Archidiócesis de Burgos planea un "proyecto ambicioso" para dar respuesta a la preocupante situación de la salud mental en la sociedad. Rilova ha mencionado el alto absentismo laboral y el desánimo generalizado como problemas a atajar. El objetivo es "aunar y dar respuesta y ayuda para poder enfocar a la gente por el camino correcto", abordando las necesidades de la juventud, la infancia y las zonas rurales. La campaña también busca llegar a los más jóvenes. Según los datos de la Conferencia Episcopal, el año pasado 4.627 jóvenes más de entre 20 y 29 años marcaron la casilla. A nivel nacional, más de 9 millones de personas (un 30,8% de los contribuyentes) apoyaron a la Iglesia, lo que demuestra una tendencia positiva. Rilova ha concluido con un agradecimiento y una petición a los contribuyentes burgaleses: "Que nos favorezcan con su x, que no les cuesta nada, y a nosotros nos hace mucho bien". La labor de la Iglesia, a menudo silenciosa, tiene un impacto tangible a nivel nacional. Los fondos recaudados permiten atender a más de 3,8 millones de beneficiarios en centros asistenciales y sanitarios, a 64.000 personas en centros de tutela de la infancia y a más de 1,4 millones de alumnos en 2.527 centros de educación católica. Como ha recordado Rilova, "la iglesia llega donde muchas instituciones no llegan, y llega donde no llega nadie muchas veces".
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