Cope Zaragoza
El jefe de Bomberos de Burgos, Miguel Ángel Extremo, ha relatado la dureza del incendio de gran magnitud que ha arrasado esta madrugada las cocheras municipales de Burgos. De los 75 autobuses urbanos que se encontraban en las instalaciones de la carretera de Poza, un total de 39 han quedado completamente destruidos, lo que representa un 52% del total. Las oficinas han podido salvarse, pero el taller ha quedado muy afectado y la cubierta de la nave ha colapsado. El fuego se desató a las 2:12 de la madrugada y se propagó con gran rapidez, alimentado por el combustible de los vehículos. Apenas ocho minutos después, los Bomberos de Burgos ya se encontraban en el lugar, pero la virulencia de las llamas complicó las tareas de extinción. El incendio no se dio por controlado hasta las 3:40, casi una hora y media después de su inicio. En el operativo han participado 23 efectivos. Según ha explicado, la rápida propagación se vio favorecida por la rotura de algún depósito de gas o gasóleo y la antigüedad de la nave, que carece de una compartimentación adecuada. "Cuando hemos llegado nos ha sorprendido muchísimo porque había ya más de seis metros saliendo por la cubierta y la nave totalmente cogida", ha detallado. Afortunadamente, no ha habido que lamentar daños personales graves, aunque un operario del servicio tuvo que ser trasladado al hospital por una leve inhalación de humo. Los daños materiales, por su parte, han sido calificados como “muy cuantiosos”, si bien todavía no se ha realizado una valoración económica. Por el momento, se desconocen las causas que originaron el fuego. El incidente ha provocado el caos en el transporte urbano de la ciudad. De los 58 autobuses que operan a diario, solo 31 han podido salir a la calle esta mañana. Esta situación ha obligado a interrumpir el servicio en seis líneas (la 7, 9, 10, 15, 20 y 23), mientras que en el resto de rutas los tiempos de espera se han duplicado. La alcaldesa, Cristina Ayala, ha pedido paciencia a los ciudadanos y ha reconocido el grave perjuicio que supone para el servicio. El Ayuntamiento de Burgos ya se ha movilizado para paliar la situación y está en contacto directo con los trabajadores del servicio para evaluar sus circunstancias. Se han iniciado conversaciones con otras ciudades, con la Junta de Castilla y León y con empresas privadas para tratar de conseguir autobuses de sustitución a la mayor brevedad posible. Además, este suceso podría acelerar una decisión que ya estaba sobre la mesa: el traslado de las cocheras a una nueva ubicación fuera de su emplazamiento actual. La necesidad de modernizar las instalaciones se ha hecho ahora más evidente que nunca.
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