Diario CÓRDOBA
Richard Gadd ha encontrado una curiosa utilidad para todo su dolor y toda su confusión: crear series adictivas para un público amplio. Conocido primero, pero sin pasarse, como cómico de 'stand-up' de estilo alienante, hace dos años reveló sus dotes como autor televisivo y actor de variados registros en 'Mi reno de peluche', singular comedia negra en la que exorcizó su propia experiencia con el acoso y el abuso sexual. La serie llegó casi de la nada, sin pompa publicitaria alguna por parte de Netflix, para convertirse en toda una sensación crítica y popular.
Go to News Site