Ultima Hora Mallorca
El 26 de julio de 1959, el teniente coronel William Rankin, piloto de la Marina de los EEUU, realizó un vuelo rutinario con su caza de guerra F-8 Crusader, sobre Carolina del Norte. Pero ese no era el día del oficial y cuando se encontraba a 47.000 pies -más de 14 kilómetros- de altura, el aparato empezó a fallar. De repente, el motor se apagó y el militar, desesperado, decidió eyectarse para salvar la vida. Lo que no sabía es que su paracaídas iba a caer en el interior de una tormenta monstruosa que se estaba formando.
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