Cope Zaragoza
José Antonio Morante de la Puebla ya ha pasado a planta en el Hospital Viamed Sta. Angela de la Cruz tras la cogida "muy grave" que sufrió este viernes en La Maestranza. El diestro fue intervenido de urgencia durante más de dos horas en la propia enfermería de la plaza por una cornada de 10 centímetros con perforación del recto. Según Sixto Naranjo, director de 'El Albero' en 'La Tarde' de COPE, la cogida ocurrió en un momento de confianza del torero. "Fue en ese momento cuando el toro le apretó, vistió más fuerte de lo que a lo mejor el torero pensaba, y ahí fue cuando le arrebata el capote, y una vez que ya le tiene a tiro, pues fue muy certero", ha explicado Naranjo sobre el toro de los hermanos García Jiménez. El propio torero ha confesado desde el hospital al diario El Mundo que ha sido la cogida más dolorosa que ha sufrido. "Ha sido sin duda la cornada de más dolor", ha afirmado, relatando el inmenso dolor y "muchísimo miedo" que sintió al pensar que estaba sangrando abundantemente, aunque se relajó al ver en la enfermería que no era así. La gran incógnita es ahora cuándo podrá volver a torear Morante. Sixto Naranjo ha advertido que la recuperación "será larga", aunque todavía es pronto para hablar de plazos". La zona de la herida, aunque con menor afectación vascular, es muy delicada. "El problema son las zonas del ano, del intestino, de esa parte final del colon, donde cualquier rotura va a dificultar la recuperación por ser zonas muy sensibles", ha detallado. Naranjo ha añadido que el proceso "quizás se ralentice" más de lo que podía ser una cornada limpia en cualquier otra zona". Esto deja en el aire las múltiples tardes que Morante tenía ya contratadas en plazas como Jerez, Valladolid, Marbella o el Puerto de Santa María, generando una gran expectación en el mundo del toro. Esta cogida llega en una temporada que el propio Morante afrontaba tras una retirada tan sorprendente como fugaz. El pasado 12 de octubre, el diestro se cortó la coleta por sorpresa en Las Ventas, pero dio marcha atrás a su decisión y reapareció el Domingo de Resurrección. Según Naranjo, el torero "no ha explicado bien" ni el porqué de la retirada ni el de su regreso. En una entrevista, Morante llegó a afirmar que "regresaba porque el toreo lo necesitaba", una frase que ha cobrado sentido al ver cómo ha colgado el cartel de "no hay billetes" en casi todas las plazas. Su estilo, una mezcla de "riesgo y belleza, entre clasicismo y peligro", lo ha convertido en un fenómeno, siendo descrito como "el más artista de los valientes y el más valiente de los artistas". Su figura ha trascendido el ámbito taurino, convirtiéndose en un auténtico ídolo de masas, especialmente para los aficionados más jóvenes. Como ha recordado Sixto Naranjo, la expectación que genera es tal que la plaza frente al Hotel Colón de Sevilla, donde se alojaba, parecía "la portada de la feria" por la cantidad de gente que esperaba verle salir.
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