Diario de Noticias
Islamabad se ha convertido esta semana en el epicentro del suspense geopolítico. En su tercer día de parálisis total, la capital paquistaní no es más que una "Zona Roja" blindada, un enclave de embajadas y sedes gubernamentales sellado al tráfico, con escuelas cerradas y el hotel Serena —habitual sede de la diplomacia de alto nivel— convertido en un fortín bajo custodia militar.
Go to News Site