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«A partir de las seis horas de sueño comienzan a producirse problemas en lo físico». Así de contundente se ha mostrado Diego G. Borreguero, director del Instituto del Sueño que ha hablado con el equipo de 'Directo al grano' (La 1) sobre el riesgo para la salud que conlleva no descansar lo suficiente. Este experto ha señalado que el quid de la cuestión está en que se arranca la jornada a las 8 de la mañana y se va tarde a la cama, en comparación con otros países europeos. Ese restar horas de descanso al cuerpo conlleva dificultades para el organismo. De hecho, ha llegado a referir que afecta tanto en la demencia como en el Alzheimer y tiene consecuencias en la producción de cortisol, «que aumenta, así como la tensión arterial, con los consecuentes problemas de corazón». Todo ello porque en esas horas el «cerebro va al taller, para que se produzca una limpieza». Ha añadido que la falta de sueño se equipara con los daños del «colesterol o el tabaquismo», «se tienen menos capacidad para la concentración, menos memoria, se recuerdan menos las cosas» y ha sentenciado al referir que es la antesala de la demencia, «la etapa previa». La periodista le ha preguntado sobre cuál es el mínimo recomendable y si quienes dicen que con cuatro horas tienen realmente son conscientes de esto. Borreguero ha sido contundente: «No, todo lo que sea a partir de las seis horas para abajo generan problemas». En cuanto a lo que se comenta como beneficioso, que siempre ha sido que se deben dormir ocho horas, él ha sido contundente: «No exactamente, la media es de 8,35 y todo lo que baje de ahí, lo que sea acortar ese periodo de descanso que el cerebro necesita, va a tener algún tipo de coste». Este experto ha puesto en el foco la incidencia que tiene esta falta de descanso en mujeres, sobre todo tras la menopausia. Esta «afecta al sueño, suelen tener problemas», y al final es algo que acaba pagándose. Para ello, deporte, dieta sana y equilibrada y tratar de respetar el momento de irse a la cama. Marta Flich ha puesto como ejemplo cuando uno va a dormir y lleva el móvil en la mano, «cuando los niños se han dormido y nos ponemos a mirar redes. Eso dificulta que se descanse bien y tiene estas consecuencias», ha terminado afirmando la presentadora.
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