Cope Zaragoza
Un año después de la muerte de Papa Francisco, el mundo católico y buena parte de la comunidad internacional vuelven la mirada hacia un Pontificado que dejó una huella profunda, marcada por la cercanía, la sencillez y un insistente llamado a la misericordia. Desde el inicio de su ministerio, Francisco insistió en una Iglesia “pobre y para los pobres”, una idea que no solo definió su discurso, sino también sus gestos. Su mensaje “hemos recibido misericordia; seamos misericordiosos”, se convirtió en uno de los ejes de sus doce años de Pontificado, apostando por una institución más abierta y capaz de dialogar con las realidades contemporáneas. Su estilo pastoral rompió con formas más tradicionales, acercándose a las periferias sociales, visitando zonas de conflicto y dando voz a quienes habitualmente quedaban al margen. En ese sentido, su figura trascendió lo religioso para convertirse en un referente moral global. Con motivo del primer aniversario de su fallecimiento, los medios vaticanos han lanzado el documental titulado 'Todos, todos, todos', una expresión que el propio Francisco popularizó para reflejar su visión inclusiva de la Iglesia durante la JMJ de Lisboa en 2023. La producción recorre momentos clave de su pontificado a través de imágenes de archivo y testimonios que reconstruyen su impacto. El filme está disponible en las plataformas multimedia del Vaticano con subtítulos en italiano, español e inglés, es el eje central de una narrativa visual que transmite la esencia pastoral del pontificado de Bergoglio. El documental no busca únicamente recordar, sino también plantear preguntas sobre el presente y el futuro de la Iglesia. La insistencia de Francisco en temas como la paz, la justicia social o el cuidado del medioambiente sigue resonando en un mundo marcado por conflictos y desigualdades.
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