Collector
El 'fútbol chapas' se profesionaliza: "Entrenamos como si fuéramos profesionales, incluso llego tarde a celebraciones familiares. Me lo tomo tan en serio como Vinicius" | Collector
El 'fútbol chapas' se profesionaliza:
COPE

El 'fútbol chapas' se profesionaliza: "Entrenamos como si fuéramos profesionales, incluso llego tarde a celebraciones familiares. Me lo tomo tan en serio como Vinicius"

Lo que para muchos es un recuerdo de la infancia, para otros se ha convertido en un deporte federado con una creciente comunidad. El fútbol chapas vive una segunda juventud en España, un fenómeno analizado en el programa 'La Tarde' de COPE, en la sección 'Te doy mi palabra' de Jon Uriarte. Para explicar este auge, Pilar García Muñiz ha entrevistado a Miguel Ángel Escribano, presidente del club de fútbol chapas de Coslada y uno de los grandes impulsores de esta disciplina. La afición va en aumento, como confirman las cifras. Miguel Ángel Escribano ha explicado que antes de la pandemia eran 250 jugadores federados en España, y "actualmente somos ya más de 700". Él mismo se reencontró con el juego hace 11 años por casualidad, tras haberlo dejado en la adolescencia porque le dijeron que "jugar a chapas era de niños". Al buscar en internet, descubrió "un mundo formado desde hace 25 años" y fundó su propio club en Coslada, que hoy cuenta con 42 socios. Lejos de la imagen de niños jugando en el suelo, el fútbol chapas moderno ha evolucionado mucho. "Ahora se juega de pie, como si fuera el billar", ha detallado Escribano. Las partidas se disputan sobre mesas con una moqueta que imita el césped y con un reglamento oficial que se estableció hace unos 25 años. Esta profesionalización ha creado una "auténtica labor social", según el presidente del club de Coslada, porque une a distintas generaciones: "Participan en este deporte niños, mediana edad y ya edad avanzada". El nivel de compromiso es tal que Escribano no duda en tomárselo con la máxima seriedad. "Nosotros entrenamos como si fuéramos profesionales", ha afirmado. Para ilustrarlo, ha compartido una anécdota personal: "Llego tarde al cumpleaños, y se enfadan conmigo, dice, 'pero es que estás jugando a las chapas'. Digo, 'ya, pero si fuera a Vinicius y jugara al fútbol, llegara tarde al cumpleaños, no os importaría tanto. Pero me lo tomo igual de en serio que él'. Las chapas son las de siempre, de botellas de cerveza o refresco, pero ahora se personalizan con equipaciones creadas por diseñadores. Escribano ha revelado que incluso se compran chapas sin embotellar directamente a proveedores, algunas "especiales, con multipunta, que llamamos" e importadas de Estados Unidos. El portero sigue siendo un tapón de plástico más grande y el balón ya no es un garbanzo, lo que permite un juego más técnico parecido "al billar", donde prima el cálculo de distancias, de impacto, de efecto y de ángulos. El componente social es fundamental. "Lo más importante de esto es que nos vemos las caras, nos juntamos con los amigos", ha comentado Escribano, mencionando el "tercer tiempo" para tomar algo tras los partidos. Sin embargo, ha admitido que el "gran hándicap" es la escasa participación femenina. "Tenemos muy poquitas chicas en el circuito", aunque ha animado a que se unan, ya que cree que no hay ventaja entre sexos: "Yo diría, incluso, que la chicas tienen más ventajas, porque suele tener los deditos más finos". El fútbol chapas español traspasa fronteras. Ya se han promocionado federaciones en Bolivia y Portugal, y próximamente se disputará un campeonato del mundo en Budapest bajo el impulso de una federación internacional. Escribano se muestra optimista sobre el papel del equipo español: "Vamos con toda nuestra artillería, con los mejores jugadores nacionales, y pensando en que vamos a arrasar, porque el reglamento que han cogido es prácticamente el nuestro". Dentro de España, el deporte tiene una fuerte implantación en varias comunidades. Madrid es una primera potencia con 10 clubes, mientras que Extremadura, con solo dos, "son de los más potentes" y recientes campeones de España gracias a sus "canteras maravillosas". Andalucía y Castilla-La Mancha también tienen una presencia destacada, pero Escribano lamenta que cueste arrancar en regiones como Asturias, Castilla y León o Cataluña, donde solo hay dos clubes.

Go to News Site