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Han pasado casi 10 años desde que Simone Biles (Ohio, 1997), con apenas 19 años y su 1,42 metros de altura , se diera a conocer a nivel internacional tras su histórica actuación en Río 2016. Aunque ya había sido campeona del mundo en 2013, 2014 y 2015, en la ciudad brasileña logró colgarse cuatro medallas de oro al cuello y coronarse como la gimnasta estadounidense con más medallas de oro en unos únicos Juegos Olímpicos , un récord al alcance de pocos deportistas. Ahora, una década después y más asentada que nunca en la cima, puede presumir de tener 11 medallas olímpicas (7 oros, 2 platas y 2 bronces) y otras 30 en campeonatos mundiales. Este extenso palmarés le ha permitido colocarse a la altura de leyendas de su deporte como Larisa Latynina, Nadia Comăneci, Olga Korbut o Věra Čáslavská en la lucha por ser reconocida como la mejor gimnasta artística de la historia. No obstante, no todo ha sido color de rosas en la carrera de la de Ohio, que atravesó muchos golpes incluso antes de que comenzara a despuntar con sus acrobacias siendo apenas una niña: desde su dolorosa infancia , marcada por el abandono de sus padres y su paso por un centro de acogida, hasta los abusos sexuales con los que lidió por parte del que fuera médico del equipo nacional de gimnasia, Larry Nassar . El último golpe llegó en 2021, durante los Juegos Olímpicos de Tokio, donde la deportista decidió retirarse alegando problemas de salud mental que podían poner en peligro su vida, siendo una de las primeras deportistas en alzar la voz públicamente contra esta problemática. Biles llevaba años lidiando con una depresión y fue allí, en plena competición, cuando finalmente se dio cuenta de que «algo no iba bien» . Después de eso, pasó dos años sin competir por los ' twisties ', un problema psicológico que le impedía controlar su cuerpo en las maniobras aéreas y que incrementó las posibilidades de que esta pudiera sufrir un accidente sobre el tapiz. « Puse mi salud mental por delante y recibí la ayuda que merecía. Eso fue lo más valiente que he hecho nunca. Obviamente fue difícil, pero sabía que era lo mejor para mí. La presión te empuja a seguir, pero a veces lo valiente es parar, tomar aire y cuidarte», contó años después de decir 'basta'. Recuperada y disfrutando más que nunca de competir a sus 29 años, Simone Biles visita por primera vez este martes 21 de abril 'El Hormiguero' de Pablo Motos. Con motivo de su entrevista, repasamos todo lo que debes saber sobre su vida personal más allá de su faceta como deportista. La historia de Simone Biles está marcada, sin duda alguna, por su espíritu de superación, un ímpetu que le ha acompañado desde que era bien pequeña. Antes de encontrar su hueco en el tapiz, la gimnasta atravesó una durísima infancia condicionada por las adicciones de su madre biológica , que las descuidó tanto a ella como a sus hermanos, hasta el punto de acabar en un centro de acogida. «Solo tenía tres años y no me enteré de la situación hasta que fui más mayor, pero hubo drogas y abuso de alcohol. Creo que ella no estaba muy presente y la gente empezó a llamar a los Servicios Sociales. Fue ahí donde vinieron a por nosotras y nos llevaron a un centro de acogida », reveló en el pódcast Call Her Daddy sobre esta difícil situación que atravesó en sus primeros años de vida. Pocos son los recuerdos que tiene de esos primeros años, en los que dice que tuvo que lidiar con « problemas de ansiedad » y el miedo a que la alejaran de sus hermanos. «Estaba aterrorizada por si me levantaba y mi hermano no estaba ahí, aunque sí estuviera mi hermana. Quería que nos mantuviéramos juntos», explicó sobre esta traumática situación. Su vida cambió a los 6 años cuando su abuelo materno, Ron Biles, y su mujer Nellie las adoptaron . A ambos les debe todo lo que ha conseguido a día de hoy y no los considera sus abuelos, sino sus verdaderos padres. «Creo que no sería quien soy si no hubiese pasado por aquello en mi vida. Sería Simone Biles, pero no la Simone Biles que todo el mundo conoce actualmente. Creo que todo sucede por algún motivo y yo estoy eternamente agradecida por haber tenido una segunda oportunidad en la vida», dijo la gimnasta en 'Simone vs Herself'. No fue el único episodio duro con el que la gimnasta tuvo que lidiar en su vida: también fue víctima de los abusos sexuales de Larry Nassar , el que fue médico del equipo nacional de gimnasia, que se aprovechó de su posición para abusar de al menos 330 jóvenes. Biles fue una de las deportistas que testificó contra él junto a McKayla Maroney, Maggie Nichols y Aly Raisman. «No quiero que ningún otro joven deportista olímpico o ningún otro individuo sufra el horror que yo y que otros cientos han soportado y continúan soportando hasta hoy [...] Echo la culpa a Larry Nassar y también echo la culpa a todo el sistema que permitió y perpetró ese abuso. USA Gymnastics y el Comité Olímpico y Paralímpico Estadounidense sabían que estaba sufriendo abusos por parte del médico oficial del equipo», aseguró en 2021. En los últimos años, Simone Biles ha sabido apoyarse en su núcleo más cercano ante las complicaciones personales que ha debido afrontar. Su gran pilar ha sido su marido, el jugador de la NFL Jonathan Owens , con el que mantiene una relación desde hace más de seis años y con el que se casó en 2023. El deportista estadounidense y la gimnasta se conocieron durante la pandemia en la aplicación de citas Raya , una de las más empleadas entre famosos. Sin embargo, en aquellas primeras interacciones, Owens ha admitido que no sabía quién era la que tiempo después se convertiría en su esposa. «Nunca le había prestado atención a la gimnasia artística, así que no sabía quién era en ese momento . Vi que tenía muchos seguidores y pensé que debía ser muy buena. Cuando ella ganó en los Juegos de Rio, yo estaba en la universidad y no la vi competir», contó hace unos años en una entrevista para The Pivot Podcast, reconociendo que esto fue «una de las cosas que más le gustaron» a Biles de él. A partir de ese momento, empezaron a pasar más tiempo juntos y la pandemia, que paralizó las competiciones para ambos durante varios meses, les permitió «conocerse mejor». «Fue una de las pocas veces en su vida en que todo se paralizó y no pudo hacer nada. Eso creó nuestro vínculo y lo fortaleció. Ahora estoy muy agradecido», contó el jugador de fútbol americano a Texas Monthly apenas un año después de comenzar su relación. En 2022, la pareja se prometió y, un año después, el 6 de mayo de 2023, pasaban por el altar para certificar su compromiso. «La noche perfecta. La boda fue increíble y lo más importante, mi esposa estaba impresionante. ¡¡Gracias a todos los que vinieron a celebrar a los Owens!! Este fin de semana es uno que nunca olvidaremos», compartió el estadounidense en sus redes sociales junto a imágenes del enlace con Biles. Biles y su marido están a punto de cumplir tres años de casados más felices que nunca. «Estar casado contigo es todo lo que podría haber deseado. Una persona hermosa, divertida, inteligente y segura de sí misma que me motiva a ser la mejor versión de mí mismo cada día. Soy muy afortunado de haber conocido a alguien tan increíble como tú, cariño», escribió el jugador de la NFL para felicitarle el cumpleaños a su esposa. Entre sus planes como pareja se encuentra el de ser padres, pues ambos desean tener una familia juntos en los próximos años. « Siempre he querido ser madre, tener hijos , igual que Jonathan, que siempre ha querido ser padre», aseguró la gimnasta el pasado 2025 después de que le preguntaran por si pensaba quedarse embarazada. No es la primera vez que la campeona olímpica habla de la posibilidad de ampliar la familia en los próximos años. «Siempre hablamos de tener hijos. Si hubiera podido, los habría tenido ayer mismo . Obviamente, ambos tenemos metas que queremos alcanzar antes de formar una familia , pero sí, definitivamente está en nuestros planes futuros», aseguró tras los Juegos de París 2024 la deportista, que por el momento sigue centrada en su carrera profesional.
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