El Plural
La erosión de los derechos humanos ya no es un riesgo. Es ya una realidad que el orden mundial se está tambaleando por quienes no dejan de atacarlo. La ley del más fuerte y el matonismo se están imponiendo. El año 2025 fue el año de la escalada en Oriente Próximo, con Donald Trump dando un primer golpe a Irán que ha terminado desembocando en la guerra que vivimos estos días. Fue también uno de los años más críticos del genocidio de Israel en Gaza, con Benjamin Netanyahu condenando a la Franja a la hambruna más brutal de las ocho décadas de masacre. El multilateralismo se está diluyendo ante quienes normalizan un orden más autoritario, desigual y brutal, que ahora hacen mucho más ruido que los que aún defienden el orden basado en normas y la diplomacia. Estos son algunos de los mensajes más potentes del informe anual de Amnistía Internacional de 2025. 'La situación de los derechos humanos en el mundo' examina 144 países y dibuja un mundo atravesado por la guerra, la represión, la impunidad y el repliegue democrático. En ese caos, la organización sitúa a España como una de las pocas excepciones, uno de los Estados que han decidido elevar el tono contra la brutalidad frente a la pasividad de buena parte de Occidente. Nuestro país ha decidido desmarcarse de la tibia postura europea ante muchos de los abusos al derecho internacional que se vivieron el pasado año. Esta dinámica se ha consumado este año, con nuestro país apostando por un 'No a la guerra' incondicional, y a no pasar por el aro de lo que digan Trump y Netanyahu, postura a la que cada vez se suman más países occidentales. Sin embargo, ya en 2025 hubo actos que diferenciaron a nuestro país. El colapso del orden mundial ya no es "inminente", es una realidad El informe sostiene que los actores más poderosos ya no se limitan a bordear las reglas: ahora las atacan de frente para asegurarse control, beneficios e inmunidad. Y avisa de que el precio lo están pagando millones de personas. Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional, sitúa el momento actual como "el más difícil de nuestra época", como lamentó durante la presentación del informe anual este lunes. "A lo largo de 2025, Trump, Putin y Netanyahu, entre otros, buscaron el dominio económico y político mediante la destrucción internacional, la represión y la violencia a escala internacional y muy amplia", advirtió Callamard. Una deriva que no se detiene en el año pasado, y que ha desembocado a día de hoy en la guerra en Oriente Próximo, un conflicto que retrata el poco complejo que produce ya el uso indiscriminado de la violencia contra la población civil a los actores internacionales, tanto por parte de Estados Unidos e Israel, como de la propia Irán: "El conflicto está poniendo en peligro la vida y la salud de millones de personas en toda la región y agravando un sufrimiento ya de por sí catastrófico", advierte. "Los...
Go to News Site