GENTE
Entrar a Jakarta Café, en pleno corazón de Palermo Hollywood, es como abrir la puerta de una joyería. Pero en lugar de diamantes, las vitrinas exhiben obras de arte comestibles: hipnóticas mandarinas de un naranja furioso, peras con un degradé perfecto de verdes, rosados y amarillos, y hasta maníes gigantes. Todo brilla, todo tienta y, […]
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