COPE
La tensión por la guerra en Irán, así como la reapertura y el cierre del nuevo del estrecho de Ormuz siguen afectando, de forma directa, al precio del barril de petróleo. En este contexto de inestabilidad, ahorrar combustible se ha convertido en una prioridad para los conductores. Pero, ¿cuál es el método de conducción más eficiente? ¿Qué coches son los que menos gastan? ¿Cuáles salen más económicos a la hora de repostar? Para responder a estas cuestiones, en 'La Tarde' de COPE hemos hablado con el mecánico y divulgador Juanjo Jiménez. Al ser preguntado sobre qué coche comprar para consumir lo menos posible, Juanjo Jiménez desmonta "clichés aprendidos del pasado", como que los diésel gastan menos, y señala que actualmente el diésel es unos 30 céntimos más caro que la gasolina 95. La elección, según el experto, depende de las necesidades de cada conductor, especialmente en relación con las zonas de bajas emisiones (ZBE). La recomendación de Jiménez es clara para quienes no necesitan acceder a estas áreas restringidas: "comprarse un 100% de combustión interna gasolina". Argumenta que, sin la necesidad de una pegatina medioambiental específica, esta sigue siendo la opción más lógica frente a la incertidumbre actual. Por otro lado, si el conductor necesita entrar habitualmente en el centro de una ciudad con ZBE, el mecánico aconseja optar por "un vehículo que tenga esas características", como son los gasolina híbridos. Esta alternativa permite cumplir con las normativas y obtener las pegatinas ECO o CERO necesarias para circular sin restricciones. Más allá de la elección del coche, el mantenimiento y el estilo de conducción son cruciales. Jiménez destaca la importancia de revisar la presión de los neumáticos, ya que una presión inadecuada hace que el vehículo "se sienta más pesado" y aumente el consumo. Recomienda hacerlo "cada 3, 4 meses o cada cambio de estación", aunque él personalmente lo hace cada mes. Una conducción eficiente es fundamental. Esto implica mantener una velocidad constante y evitar frenazos y acelerones. En coches modernos, con una electrónica avanzada, llevar el motor poco revolucionado ayuda a gastar menos. Sin embargo, Jiménez matiza que en coches más antiguos, a veces circular a 120 km/h puede ser más eficiente que a 110 km/h, según el diseño del fabricante. En los atascos, una situación común en grandes ciudades, el mecánico aconseja apagar el coche si la parada supera los dos minutos, siempre que la batería esté en buen estado. También se puede usar el sistema start-stop, presente en la mayoría de coches desde 2010, que aunque ahorra combustible "in situ", provoca un mayor desgaste en el motor de arranque y la batería a largo plazo. Por otro lado, el peso del equipaje influye "muchísimo" en el consumo. Jiménez lo explica de forma sencilla: "Es física pura, cuanto más pesa un elemento, más energía se necesita para moverlo". Por ello, recomienda llevar el coche "lo más liviano de peso posible" y evitar elementos como el portaequipajes si no es estrictamente necesario. El uso del aire acondicionado también supone un gasto, ya que activa un compresor que el motor debe mover. En los coches modernos, el consumo varía según la temperatura seleccionada gracias a los compresores de geometría variable, mientras que en los antiguos el sistema es de "todo o nada", generando siempre el mismo gasto al activarse.
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