Cope Zaragoza
La vivienda en Baleares vuelve a protagonizar el debate público ante la posibilidad de que el archipiélago quede excluido de nuevas ayudas del Gobierno por no limitar el precio de los alquileres. Estos fondos adicionales, destinados a las comunidades que se declaren como zonas tensionadas, no llegarían a las islas debido al rechazo del Govern balear a adoptar esta medida, mientras los precios continúan disparados. Según José Miguel Artieda, de API Baleares, aunque el plan estatal es "muy completo", la decisión de no declarar una zona tensionada tiene un efecto "minoritario" en el objetivo principal para las islas. Artieda subraya que lo realmente importante es "aumentar el número de inmuebles que se destinen a vivienda social y asequible", un aspecto en el que, asegura, no hay limitaciones significativas por no adoptar la declaración. Artieda diferencia claramente entre la declaración de emergencia habitacional, una realidad "que todos estamos viviendo", y la de zona tensionada. Esta última, explica, implica someterse a la ley estatal de vivienda, una normativa que "salió sin consenso" y que genera rechazo entre los propietarios. Según el experto, la ley "entra mucho en lo que sería la titularidad o la propiedad del inmueble", lo que provoca desconfianza. El principal temor es el "intrusismo" que perciben los dueños de inmuebles, un factor que, según Artieda, "genera desconfianza, temor al propietario y lo que lleva a una retrocesión del mercado". Por ello, se busca evitar una medida que podría contraer aún más la oferta disponible. Uno de los colectivos más afectados por esta situación son los jóvenes. Artieda califica como "discutible" que el plan estatal no considere las particularidades de Baleares. "Baleares es la comunidad autónoma con los precios más altos, esto creo que ya es indiscutible, pero nos pone en la misma tabla de medir que el resto de la península", lamenta. Esta contradicción se hace evidente en las ayudas. Para la compra, el límite se fija en 275.000 euros, por debajo de Madrid, a pesar de los precios más elevados en las islas. En el alquiler, el bono joven establece un tope de 1.000 euros, una cifra insuficiente. "Alquileres en Baleares por 900 o 1000 euros es muy difícil de encontrar hoy por hoy", concluye Artieda, quien añade que el Govern intentará elevar el límite a 1.200 o 1.300 euros.
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