Collector
La fascitis | Collector
La fascitis
Ultima Hora Mallorca

La fascitis

La otra madrugada, el lunes concretamente, me desperté a las cuatro y pico con más sed que un vampiro. Me entró la paranoia de que estaba deshidratado, los hipocondríacos somos así, no notaba ni la lengua ni la garganta y me levanté casi de golpe para acudir esprintando a la cocina al dispensador de agua. Y entonces ocurrió. Al poner el pie en el suelo fue como si me introdujesen por la planta una descarga eléctrica que me hizo hincar la rodilla y prácticamente caer al suelo. Traté de anular el grito de dolor para evitar despertar a las gatas que dormían plácidamente en sus mantas y convertir la escena en algo ya verdaderamente dramático. En resumen, otra vez apareció la maldita fascitis plantar para dejarme más cojo que Long John Silver, el pirata de La Isla del Tesoro. Es una de las dolencias más traidoras que pueden afectar a un humano. Pasas de no notar nada en la cama a tener que ir a la pata coja. Se me quitaron las ganas de beber de inmediato y volví a acostarme con un dolor insufrible que poco a poco fue aflojando. Cuando acumulas años aparecen estas cosas tontas que antes apenas se asomaban pero que ahora van manifestándose una tras otra. También el otro día coincidí con un conocido al que hacía mucho tiempo que no veía. «Estás igual», me dijo. «Pues que dios te conserva el oído porque de vista andas fatal», pensé yo mientras le daba las gracias por tan falsa apreciación. Cuando echamos la vista atrás pensamos, yo el primero, que cualquier tiempo pasado fue mejor y posiblemente sea cierto, pero lo que realmente no tenemos en cuenta es que el tiempo pasado éramos más jóvenes y todo nos daba un poco igual porque había margen para lograrlo todo. Ahora no. Ahora una fascitis plantar te tumba tres semanas. Menos mal que no escribo con los pies.

Go to News Site