El Plural
El acuerdo entre PP y Vox en Extremadura ha dejado de ser una negociaciĂłn autonĂłmica mĂĄs. El texto firmado para garantizar la investidura de MarĂa Guardiola incorpora la llamada "prioridad nacional" en materias como ayudas, vivienda y prestaciones, una fĂłrmula que Vox venĂa agitando desde hace aĂąos y que ahora logra colocar dentro de un pacto institucional con la firma del PP. El salto no es menor. No se trata solo de un guiĂąo retĂłrico al electorado mĂĄs duro de la derecha. Es la entrada de un marco polĂtico reconocible en otros paĂses: primero los nacionales, despuĂŠs los demĂĄs. En Francia, Marine Le Pen lleva aĂąos defendiendo la "prioritĂŠ nationale" como eje de su programa. No es un matiz secundario. En el programa presidencial del Reagrupamiento Nacional aparece la reserva de ayudas sociales para franceses y un endurecimiento general del acceso de extranjeros a derechos y prestaciones. La fĂłrmula cambia de tono segĂşn la campaĂąa, pero la idea de fondo se mantiene: los nacionales primero en el reparto. Italia ofrece otro espejo evidente. Giorgia Meloni convirtiĂł hace aĂąos el "prima gli italiani" en una sĂntesis polĂtica reconocible. Fratelli d'Italia lo usĂł como lema y lo sigue proyectando en campaĂąas centradas en fronteras, natalidad, seguridad y protecciĂłn preferente de los italianos. No hace falta que el eslogan aparezca cada dĂa en la misma forma. El principio sigue ahĂ: el Estado debe priorizar a los propios frente a los de fuera. En Estados Unidos, Trump elevĂł ese repertorio a doctrina estatal con el "America First". La Casa Blanca lo ha vuelto a fijar como criterio explĂcito de gobierno: poner "America and American citizens first". AhĂ la escala cambia, pero la lĂłgica no. La naciĂłn se convierte en filtro preferente para decidir quiĂŠn merece protecciĂłn, recursos y atenciĂłn polĂtica. Hay mĂĄs ejemplos. En Alemania, AfD ha usado el lema "Unser Land zuerst" —"nuestro paĂs primero"— en movilizaciones y materiales oficiales. En BĂŠlgica, Vlaams Belang ha hecho campaĂąa con "Eerst onze mensen", "primero nuestra gente", y lo ha ligado de forma directa a vivienda social y servicios pĂşblicos para flamencos. En Austria, el FPĂ– insiste en fĂłrmulas parecidas, como "Unsere Familien zuerst, unsere Kinder zuerst", "nuestras familias primero, nuestros niĂąos primero", al discutir prestaciones y gasto social. Son variantes nacionales de una misma operaciĂłn polĂtica: cerrar el cĂrculo de la solidaridad pĂşblica y presentarlo como sentido comĂşn. El marco ya no lo pone el PP Eso es lo que vuelve relevante el caso de Extremadura. El acuerdo no solo endurece la agenda migratoria o incorpora exigencias de Vox sobre prestaciones. Va un paso mĂĄs allĂĄ: normaliza en un pacto de gobierno un vocabulario que la extrema derecha europea lleva aĂąos usando para jerarquizar derechos. El PP podrĂĄ discutir ahora si habla de espaĂąoles o de personas con "arraigo real, duradero y verificable". Vox ya ha dejado claro cuĂĄl es su lectura. Y esa lectura coincide con la tradiciĂłn polĂtica de la que procede el tĂŠrmino. Vox lleva tiempo tratando de implantar en EspaĂąa una...
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