El Plural
Dos mujeres y un reciĂŠn nacido serĂĄn desahuciadas el prĂłximo 26 de mayo pese a cumplir con todos los parĂĄmetros de vulnerabilidad. Ya Amou y su hija adolescente, que acaba de dar a luz, llevan 20 aĂąos viviendo en su piso del barrio madrileĂąos de Lucero, pero un fondo buitre internacional, Mona ITG, quieres desalojarlas despuĂŠs de engaĂąarlas, ofreciĂŠndoles una compra del inmueble que posteriormente rechazaron, y acosarlas, a travĂŠs de una empresa de desokupaciĂłn que hostigĂł y amenazĂł a la familia en la puerta de su casa. La propiedad, integrada en la SICAV (Sociedad de InversiĂłn de Capital Variable) Orion Constellation, un entramado con vĂnculos internacionales y mĂşltiples fondos dedicados a la especulaciĂłn inmobiliaria, se niega a negociar con la familia y con el Sindicato de Inquilinas, organizaciĂłn que las representa y defiende. Lejos de apostar por la interlocuciĂłn, la compaĂąĂa extranjera ha enviado a matones para hostigar a mujeres que ni siquiera dominan plenamente el idioma. Un proceder que no sorprende atendiendo a los pasos que dieron previamente y que evidencian la mala fe. El fondo ofreciĂł a Ya Amou comprar la vivienda por 110.000 euros, cantidad que la mujer consiguiĂł reunir tras mucho esfuerzo. Sin embargo, los buitres decidieron elevar la cuantĂa, sin mediar explicaciĂłn, hasta los 135.000 euros y, posteriormente, hasta los 150.000 euros. La vĂctima, lejos de ceder, siguiĂł luchando para reunir el dinero suficiente para adquirir la casa que le da cobijo a ella, su hija adolescente y su nieta reciĂŠn nacida y lo consiguiĂł, pero Mona ITG no tenĂa ninguna intenciĂłn de vender, tan solo estaba mareando a la familia. "Le hicieron creer que podĂa comprar su casa para luego ir subiendo el precio y acabar negĂĄndose a vender. Es una estrategia clara de desgaste para expulsarla", denuncia el Sindicato de Inquilinas, que considera que este es una "caso flagrante de racismo institucional e inmobiliario, agravado por la desprotecciĂłn de las administraciones pĂşblicas". Inmobiliario, por razones evidentes. Institucional porque los servicios sociales y las administraciones competentes han abandonado a la familia y no ha desempeĂąado sus competencias. Tampoco puede obviarse la actuaciĂłn judicial, siempre favorable al propietario millonario. Ya Amou convive con su hija adolescente, que acaba de tener un bebĂŠ hace apenas dos dĂas, lo que incrementa la urgencia de garantizar una soluciĂłn habitacional estable y digna. No obstante, propiedad, administraciĂłn y justicia, cada una con su responsabilidad, dejarĂĄn en la calle a la familia. "Estamos hablando de una unidad familiar en situaciĂłn de especial vulnerabilidad", recuerda el sindicato la evidencia, reclamando que "no se puede permitir que las instituciones miren hacia otro lado". Si bien en Madrid el desentendimiento pĂşblico es un habitual. EngaĂąo empresarial y abandona institucional "El proceso judicial ha estado marcado por la desprotecciĂłn institucional", espeta el Sindicato de Inquilinas. Ya Amou, que no sabe leer en espaĂąol, buscĂł ayuda y acudiĂł a los servicios sociales tras recibir la demanda de desalojo, pero no fue correctamente asesorada. "Se le indicĂł errĂłneamente que bastaba con ser reconocida como persona...
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