El Plural
El juicio por la operaciĂłn Kitchen entra este jueves en su tramo mĂĄs polĂtico. DespuĂŠs de dos semanas en las que han ido desfilando policĂas, mandos y protagonistas directos del espionaje a Luis BĂĄrcenas, la Audiencia Nacional escucharĂĄ por fin a Mariano Rajoy, MarĂa Dolores de Cospedal y Juan Ignacio Zoido. Los tres comparecerĂĄn como testigos. Los tres llegan ya seĂąalados, aunque por vĂas distintas. Y los tres empujan el proceso hacia el lugar al que siempre apuntĂł esta causa aunque durante aĂąos se intentara encapsularla en Interior y en las cloacas policiales: la planta siete de GĂŠnova, el corazĂłn del poder del PP en la etapa en que el partido tratĂł de blindarse frente a su propia corrupciĂłn. La sesiĂłn de este jueves no sienta en el banquillo a la vieja cĂşpula polĂtica del PP. Pero sĂ la coloca en el centro del foco. Kitchen naciĂł formalmente como una operaciĂłn parapolicial para robar a BĂĄrcenas documentaciĂłn sensible cuando el extesorero ya amenazaba con arrastrar al partido en la causa de la caja B. En estas dos primeras semanas de juicio, esa versiĂłn se ha ido estrechando cada vez mĂĄs alrededor de Rajoy y Cospedal. No porque la instrucciĂłn los haya llevado a juicio, que no lo hizo, sino porque los testimonios, los alias, los papeles y las conversaciones vuelven una y otra vez a ellos. Rajoy llega con dos sombras encima. La primera es la de "el Asturiano", uno de los alias que varios elementos de la causa han asociado al expresidente. El principal investigador de Asuntos Internos identificĂł en el juicio a Rajoy con los apodos de "El Asturiano" y "El Barbas", nombres usados en conversaciones intervenidas a quienes participaron en la operaciĂłn. No es un detalle folclĂłrico. Es la forma en que el sumario ha ido acercando el espionaje al vĂŠrtice polĂtico que presuntamente se beneficiaba de ĂŠl. Rajoy ha negado siempre cualquier relaciĂłn con Villarejo o cualquier conocimiento de la trama. Este jueves tendrĂĄ que sostener esa posiciĂłn con el juicio ya bastante mĂĄs cargado de contexto del que habĂa cuando la causa todavĂa se movĂa en fase de instrucciĂłn. La segunda sombra tiene nombre viejo y conocido: M. Rajoy. BĂĄrcenas volviĂł a activarlo esta semana al declarar que las grabaciones que guardaba y que luego quiso destruir desde prisiĂłn eran conversaciones con "MR", es decir, con Mariano Rajoy, sobre la contabilidad opaca del PP. El extesorero sostuvo ademĂĄs que Kitchen no empezĂł en Interior, sino "en el partido", y situĂł a los responsables polĂticos del PP en el origen de la operaciĂłn. La frase no cambia la calificaciĂłn jurĂdica del proceso, pero sĂ su lectura polĂtica. Rajoy no comparece este jueves solo como expresidente del Gobierno. Comparece como el hombre al que el juicio vuelve a colocar en el centro del sistema defensivo que el PP activĂł cuando la caja B amenazaba con llegar hasta arriba. Cospedal llega con Villarejo al fondo Cospedal llega por otro camino, igual de incĂłmodo. La ex secretaria general del...
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