El Plural
AndalucĂa vive su aĂąo mĂĄs trĂĄgico en servicios sociales. No es una interpretaciĂłn polĂtica, sino una realidad que mata en silencio. Entre abril de 2025 y marzo de 2026, la gestiĂłn de la Junta de AndalucĂa bajo el mandato de Juanma Moreno Bonilla ha dejado un balance de 7.162 personas fallecidas mientras esperaban que se hiciera efectivo su derecho a la dependencia. Este dato, segĂşn recientes informes del Observatorio Estatal de Dependencia y la FederaciĂłn de Organizaciones Andaluzas de Mayores (FOAM), marca un rĂŠcord histĂłrico negativo. De media, cada hora ha muerto un andaluz atrapado en la burocracia de la Junta. Lo mĂĄs alarmante es la falta de respuesta del sistema. Del total de fallecidos, casi el 70 % ni siquiera llegĂł a tener una resoluciĂłn de grado. Murieron sin ser plenamente reconocidos por una administraciĂłn que, pese a los constantes anuncios de "planes de choque", mantiene una lista de espera con una demora media de 477 dĂas. Para entender el colapso actual, es necesario mirar atrĂĄs. La Ley de Dependencia sufriĂł un retroceso importante durante el Gobierno de Mariano Rajoy. En ese periodo, Juanma Moreno Bonilla ocupĂł un cargo clave como secretario de Estado de Servicios Sociales (2012-2014). Desde esa posiciĂłn, participĂł en decisiones que debilitaron el sistema: la eliminaciĂłn de la cotizaciĂłn a la Seguridad Social de las cuidadoras familiares y recortes de hasta el 15 % en las prestaciones. Estas medidas supusieron un recorte de mĂĄs de 3.000 millones de euros en toda EspaĂąa. Desde su llegada a la presidencia de la Junta de AndalucĂa en 2019, Moreno Bonilla ha anunciado sucesivos "planes de choque". Sin embargo, los datos no respaldan esos anuncios. La demora media para recibir una resoluciĂłn sigue en 477 dĂas, casi tres veces mĂĄs que el plazo legal de 180 dĂas y muy por encima de la media nacional. Esta inacciĂłn administrativa tiene consecuencias directas: en AndalucĂa mueren, de media, 17 personas al dĂa esperando la resoluciĂłn de su expediente. La comunidad concentra mĂĄs del 20% de los fallecidos en lista de espera de todo el paĂs, una cifra que sitĂşa la gestiĂłn del Gobierno andaluz en el centro de las crĂticas. Sindicatos y asociaciones profesionales coinciden en el diagnĂłstico: faltan equipos de valoraciĂłn y personal administrativo. El modelo de la Junta, mĂĄs orientado a la externalizaciĂłn que al refuerzo de los servicios pĂşblicos, destina menos recursos por persona dependiente que la media nacional. Esto condena a miles de ciudadanos a una espera que, en muchos casos, resulta fatal. La situaciĂłn en AndalucĂa ya no es solo un problema tĂŠcnico; es una cuestiĂłn polĂtica. Cuando una persona mayor espera mĂĄs de un aĂąo por una ayuda reconocida por ley, el contrato social se rompe. En dependencia, el tiempo no es neutro: marca la diferencia entre una vida digna y el abandono. La comparaciĂłn con otras comunidades evidencia la magnitud del problema. Mientras la media nacional de espera se sitĂşa en 340 dĂas, en AndalucĂa alcanza los 477. Es un retraso muy superior y...
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