El Plural
La ofensiva de la ultraderecha europea contra uno de los sĂmbolos mĂĄs reconocibles de la integraciĂłn comunitaria suma un nuevo capĂtulo. Patriots for Europe, el grupo del Parlamento Europeo en el que se integra Vox, ha puesto sobre la mesa la idea de incorporar el principio de "prioridad nacional" a la normativa que regula el espacio Schengen, una propuesta que supondrĂa reforzar la capacidad de los Estados para otorgar ventajas a sus propios ciudadanos frente a los extranjeros en ĂĄmbitos vinculados a derechos, acceso y protecciĂłn dentro de la UniĂłn. La iniciativa encaja en la estrategia polĂtica que desde hace aĂąos comparten distintas formaciones de la derecha radical europea: cuestionar el actual modelo de libre circulaciĂłn y endurecer el enfoque de la UE en materia migratoria, fronteriza y de acceso a prestaciones. Aunque Schengen naciĂł como uno de los grandes avances del proyecto comunitario al eliminar los controles fronterizos internos entre paĂses adheridos, la extrema derecha ha convertido ese espacio de libertad de movimiento en uno de sus principales objetivos polĂticos, al presentarlo como una grieta por la que —segĂşn su relato— se debilita la soberanĂa nacional. En ese marco, la propuesta lanzada desde Patriots apunta a una revisiĂłn de las reglas para que los Estados miembros dispongan de mayor margen a la hora de priorizar a sus nacionales frente a ciudadanos de otros paĂses o frente a personas extracomunitarias. La fĂłrmula, habitual en el vocabulario polĂtico de la extrema derecha, persigue trasladar al terreno normativo europeo una idea sencilla pero de fuerte carga ideolĂłgica: que los recursos pĂşblicos, la protecciĂłn social y determinados derechos de acceso deben reservarse en primer lugar para quienes tienen la nacionalidad del paĂs. La maniobra no es menor. Schengen no solo regula la circulaciĂłn sin fronteras interiores, sino que forma parte del entramado legal y polĂtico que ha sostenido durante dĂŠcadas la idea de una Europa sin barreras internas. Introducir en ese espacio el criterio de preferencia nacional supondrĂa, en la prĂĄctica, abrir la puerta a una reinterpretaciĂłn del equilibrio entre soberanĂa estatal e igualdad de trato dentro del club comunitario. Un golpe al corazĂłn del proyecto europeo El planteamiento del grupo europeo en el que se sienta Vox llega, ademĂĄs, en un contexto especialmente propicio para este tipo de mensajes. La migraciĂłn, la seguridad y el control de fronteras se han consolidado como algunos de los ejes prioritarios del debate polĂtico europeo, y la ultraderecha ha logrado desplazar el marco de discusiĂłn hacia posiciones cada vez mĂĄs restrictivas. Bajo ese prisma, propuestas que hace apenas unos aĂąos habrĂan quedado confinadas a los mĂĄrgenes del debate europeo empiezan a encontrar mĂĄs eco institucional y mediĂĄtico. La prioridad nacional no es un concepto nuevo. En distintos paĂses, la extrema derecha lo ha utilizado para defender que los nacionales tengan preferencia en el acceso a vivienda pĂşblica, ayudas sociales, empleo o servicios. Su traslaciĂłn al marco de Schengen, sin embargo, tiene una dimensiĂłn adicional: afecta a uno de los fundamentos de la UE, el de la...
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