Cope Zaragoza
El arquitecto de interiores José Ramón García, especializado en reformas de Dimensi-On, ha abordado en su cuenta de TikTok el dilema de si es mejor reformar una vivienda o mudarse a una nueva. Su conclusión es clara: es preferible una reforma integral. Según García, al reformar, la casa se hace "como realmente quieres", mientras que una vivienda nueva nunca se adaptará por completo a las necesidades del comprador. Aunque se compre una casa nueva para evitar obras, siempre habrá algún 'pero'. El experto señala que elementos como los armarios o la iluminación pueden no ser del gusto del propietario. "Nadie, nadie va a conseguir que la casa que compre nueva se adapte a sus necesidades", reitera García, quien se muestra partidario de "comprar una casa vieja y reformarla" o renovar la actual. Además del ajuste personal, la decisión implica un factor económico. Mudarse conlleva gastos notariales y de hipoteca, mientras que reformar, si te gusta tu barrio, permite amoldar el espacio "a dedillo a tus necesidades", explica el arquitecto. Para él, la posible revalorización de la vivienda es secundaria, ya que lo principal es que "las viviendas se tienen que hacer a las personas a las que viven". La personalización de una vivienda se encuentra en los detalles, como demuestra el propio José Ramón García en otro vídeo sobre errores comunes en la cocina. Un error frecuente es elegir la altura del taburete para la encimera. Explica que, dado que las encimeras suelen medir entre 90 y 95 centímetros, los taburetes de bar (75-80 cm) son demasiado altos. La solución, afirma, son los asientos de 65 y 70 centímetros, que son "ideales para estar cómodos y que todo encaje perfectamente". Son "los pequeños detalles que marcan la gran diferencia". Pero no todos los elementos de una casa son tan personalizables. El arquitecto y divulgador Pedro Torrijos ha explicado por qué todas las cocinas de Occidente son prácticamente iguales. La clave está en el 'Neufert', un influyente manual de arquitectura que, sin pretenderlo, estandarizó las medidas de baldas y encimeras, sentando las bases del diseño moderno. Lejos de ser una crítica, Torrijos considera esta homogeneidad una ventaja. "Esa estandarización permite primero que se cocine mejor", afirma. El principal beneficio ha sido económico, ya que la producción en serie de módulos y electrodomésticos con medidas fijas reduce los precios. Como resume el divulgador, "una estandarización hace que siempre sea más barata". Esta revolución en el diseño tiene una lectura social de dos caras que Torrijos describe como "por un lado muy machista y a la vez feminista involuntario porque mejora la vida de las mujeres". El componente machista reside en que las primeras ediciones del 'Neufert' ilustraban las cocinas con figuras femeninas, perpetuando un rol de género. "Los dibujitos de en sección de una persona en una cocina es una tía siempre", detalla. Sin embargo, la mejora en la ergonomía y la eficiencia supuso un avance objetivo en las condiciones de un trabajo tradicionalmente asignado a las mujeres. La funcionalidad y la comodidad en el hogar dependen de múltiples factores. La arquitecta Laura Gärna añade otro elemento crucial: la iluminación. "Es muy importante que la luz en casa sea la misma que la luz solar; más blanca y por la tarde y noche más cálida", apunta, subrayando que el bienestar en casa va más allá de la estructura y el mobiliario.
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