Cope Zaragoza
El Grafometal La Rioja ha finalizado la Liga Guerreras con una nota sobresaliente. A pesar de la derrota final ante Porriño, el equipo ya había cumplido sus objetivos principales con creces. El conjunto riojano no solo ha logrado eludir la promoción de descenso, sino que se ha clasificado para la lucha por el título y para la fase final de la Copa de la Reina, que se disputará en San Sebastián. Su técnico, Luismi Ascorbe, califica la temporada como brillante y cree que el equipo se merece una nota alta. Para Ascorbe, el éxito del equipo reside en el colectivo y la mentalidad. "La clave ha estado en el equipo", afirma el técnico, destacando "el trabajo, la confianza que ha habido desde el primer momento y la alegría que hemos mostrado siempre". Según Luismi, fue fundamental tener paciencia, ya que se trata de un equipo muy nuevo con muchísimas incorporaciones. "Teníamos esa paciencia necesaria porque los resultados llegarían", explica. El equipo ha superado una fase de irregularidad, descrita por su entrenador como una "montaña rusa" de resultados a principio de temporada. Sin embargo, el trabajo constante ha dado sus frutos. "Ahora en las últimas jornadas estamos teniendo mucha más regularidad", señala Miascorbe. Esta evolución ha dotado al equipo de una nueva solidez para afrontar los retos más importantes. Esa constancia ha transformado al Grafometal en un conjunto respetado en la máxima categoría del balonmano femenino español. "Creo que tenemos ya una madurez, un poso que hace que podamos ser un rival muy incómodo y temido por cualquier equipo como puede ser Vera Vera", advierte el entrenador riojano. Ascorbe atribuye un "porcentaje altísimo" del éxito al cuerpo técnico. Este año, con la incorporación de más profesionales como Frank, junto a Iker y Dani, y el cuerpo médico, se ha podido realizar un trabajo más amplio. El técnico reconoce el esfuerzo económico del club y de los propios entrenadores, que no pueden dedicarse exclusivamente a ello, para poder contar con un equipo de trabajo de alto nivel, similar al que él mismo ha experimentado en la selección española. El entrenador también ha querido resaltar y valorar a nuestros jugadores y jugadoras, rompiendo el mito de que lo extranjero es siempre mejor. Miascorbe, basándose en su experiencia en tecnificaciones nacionales, asegura que "no hay tanta diferencia" de nivel con las jugadoras de La Rioja. La clave, según él, está en la cantidad de entrenamientos y las oportunidades desde la base. El próximo rival en el playoff por el título es el Bera Bera, considerado el "coco" de la competición. Sin embargo, Ascorbe ve una ventaja en no ser los favoritos. "No tenemos la presión", asegura, aunque matiza que sí tienen mucho que ganar. Considera que esta ausencia de presión externa "equilibra un poquito más" la eliminatoria y permite al equipo jugar con "ilusión y ganas". El club ya trabaja en la próxima temporada desde hace meses, un proceso que "cada vez se hace antes". Se han asegurado renovaciones importantes para que el equipo no empiece "tan desde cero" y se buscan fichajes que den un "plus extra". El buen momento del club ha convertido a la ciudad en un polo de atracción. "Ahora Logroño es un lugar en el que quiere venir mucha gente", celebra el técnico. El proyecto del Sporting La Rioja mira más allá de la pista, con un esfuerzo activo para conseguir nuevos patrocinios que aseguren el futuro. Además, el club se está moviendo "muchísimo por colegios" para fomentar el balonmano base y crear más equipos de niñas. Por su parte, Ascorbe continuará su labor en la Real Federación Española de Balonmano este verano, dirigiendo a la selección en el Mundial sub-18 de Rumanía.
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